| El principal síntoma en pacientes con enfermedades inflamatorias de la piel es el prurito (picazón). El prurito es incómodo para vivir con él y puede afectar la vida de uno considerablemente. La calidad de vida en pacientes con psoriasis, dermatitis atópicas, y urticaria idiopática crónica ha sido estudiada con relación a la picazón. Muchos pacientes atribuyen sueño pobre, depresión, agitación, dificultad en la concentración, y deseo y función sexual reducidos. El tratamiento puede ser desafiante, y frecuentemente varias modalidades son intentadas antes de que la liberación total o incluso parcial sea alcanzada. Además de usar las medicaciones antipruríticas orales y tópicas disponibles, hay algunas medidas simples que los pacientes pueden tomar para reducir la intensidad de picazón.
Las enfermeras dermatológicas probablemente encontrarán muchos pacientes con prurito que están desesperados por su eliminación. Se provee una breve revisión de picazón y aproximaciones tópicas a su manejo, tanto como modificaciones de comportamiento que los pacientes pueden encontrar útiles.
Tipos de picazón y el ciclo picazón - rascada
Varios tipos de picazón han sido descriptos, incluyendo aquellos relacionados a enfermedad de piel, enfermedad sistémica, daño en las fibras nerviosas, y condiciones psiquiátricas o psicológicas. En algún momento dado, los pacientes pueden tener prurito causado por más de una de estas fuentes. Ciertos tipos de picazón pueden responder mejor que otras a tratamientos particulares. Por ejemplo, el prurito relacionado a la piel seca responderá probablemente mejor a tratamiento tópico con emolientes. La picazón relacionada con una condición psiquiátrica, tal como delirio de parasitosis, requerirá terapia oral con una medicación antipsicótica. Las enfermedades inflamatorias de la piel, tal como dermatitis atópica, puede responder mejor a una combinación de tratamientos orales y tópicos.
Sea cual sea la causa subyacente, la picazón evoca el comportamiento de rascada, lo que incrementa la inflamación y estimula a las fibras nerviosas, llevando a más picazón y rascada. La perpetuación del ciclo picazón - rascada altera la integridad de la piel llevando a un daño en la barrera. La rascada también causa cambios indeseables en la piel tales como liquenificación y formación de nódulo prurigo. El tratamiento exitoso de picazón requiere la interrupción de este ciclo.
Tratamientos tópicos:
Una aproximación tópica para liberar la picazón es particularmente útil para prurito resultado de daño en la piel, inflamación, o sequedad. Los tratamientos comúnmente usados incluyen aquellos que restauran y preservan la función de barrera de la piel, tales como emolientes y limpiadores y cremas hidratantes de pH bajo, tanto como varias aplicaciones tópicas adicionales. Estas incluyen agentes refrescantes, tópicos anestésicos, tópicos antihistamínicos, capsaicina, tópicos corticoesteroides y tópicos inmunomoduladores.
Los emolientes son la terapia de primera línea para el prurito. Mientras ellos no son generalmente considerados antipruríticos, pueden ayudar a reducir la picazón, particularmente en pacientes con xerosis (piel seca). La xerosis es la causa más común de prurito sin una erupción acompañante, y puede estar asociada con enfermedades inflamatorias de la piel incluyendo dermatitis atópica, enfermedades sistémicas tales como hipotiroidismo, y con el envejecimiento normal.
Las alteraciones en la función de barrera de la piel seca, tales como anormalidades del estrato corneo en la queratinización, el contenido lipídico de la superficie, el contenido acuoso pueden contribuir a la sensación de picazón. Los emolientes ayudan a restaurar esta función de barrera alterada. El agua normalmente se evapora de la superficie de la piel rápidamente, pero los emolientes contienen lípidos y otras sustancias que sellan la humedad. Ellos deben ser aplicados inmediatamente después del baño para promover la hidratación de la piel previniendo la pérdida de agua transepidérmica. No todos los emolientes son igualmente efectivos en restaurar la función de barrera. Un reciente estudio usando un emoliente basado en lípidos con ceramida dominante, en pacientes con dermatitis atópica demostró que reduce significativamente la severidad de la enfermedad cuando sustituyó otras cremas hidratantes. La cohesión e hidratación del estrato corneo mejoró en estos pacientes, lo cual se evidencia con la restauración de la función de barrera. Mientras el estudio no evaluó específicamente el prurito, este tipo de emoliente puede ser útil en tratar la picazón relacionada a la xerosis y la función de barrera alterada.
Los jabones y cremas hidratantes de bajo pH son útiles en mantener el pH ácido de la superficie de la piel, lo que ayuda a preservar la función de barrera. La superficie ácida de la piel es importante en la reducción de la irritación de la piel, lo que finalmente ayuda a reducir la picazón. Un alto pH en la superficie de la piel se ha notado en xerosis, dermatitis atópica y uremia.
Los agentes refrescantes son preparaciones que usualmente contienen mentol, alcanfor o fenol. Estas sustancias estimulan a las fibras nerviosas las cuales transmiten la sensación de frío, enmascarando entonces la sensación de picazón. Los agentes refrescantes son razonablemente seguros, aunque la aplicación de grandes cantidades de preparaciones que contengan alcohol puede irritar la piel.
Los tópicos anestésicos, incluyendo pramoxine y la crema EMLA (mezcla eutéctica de anestésicos locales), tienen un efecto antiprurítico demostrado. Estos son más útiles para prurito leve a moderado, y pueden ser combinados con refrescantes para aumentar la efectividad.
Los tópicos antihistamínicos, que bloquean a los receptores H1, son efectivos como antipruríticos, particularmente cuando son usados para urticaria y picaduras de insectos.
Doxepin es por ahí el tópico antihistamínico más efectivo, aunque su uso está limitado por la ocurrencia de dermatitis alérgica y sedación de la absorción percutánea.
La capsaicina es útil en la disminución de la picazón asociada con muchas condiciones, particularmente prurito intratable en un sitio localizado. Es el componente potente de pimienta o pimiento rojo, y actúa desensibilizando los nervios responsables de picazón y dolor. Puede causar quemazón localizada y picadura, lo cual limita su uso como antiprurítico. Esta irritación disminuye con el uso repetido de capsaicina, pero los pacientes pueden tener dificultades en mantener el cumplimiento. Es útil si los pacientes inicialmente usan la capsaicina cuatro veces por día para superar la irritación, después ellos deben reducir el número de aplicaciones diarias. El tópico anestésico, la crema EMLA, pueden ser usados en conjunción con la capsaicina para reducir la irritación inicial.
Los tópicos corticoesteroides pueden indirectamente proveer liberación de picazón asociada con enfermedades inflamatorias de piel como dermatitis atópica, pero no deben ser usados para tratar la picazón generalizada. Los potenciales efectos colaterales de la aplicación a largo plazo de tópicos corticoesteroides incluyen atrofia de piel, erupciones cutáneas, y sequedad. Ellos no son recomendados para uso crónico.
Los tópicos inmunomoduladores inhiben la activación de los linfocitos T reduciendo entonces la inflamación e indirectamente disminuyendo la picazón. La preparación tópica de tacrolimus reduce significativamente la inflamación y el prurito en pacientes en los pacientes con dermatitis atópica con poca toxicidad resultante. El rol del tacrolimus como antiprurítico para otros estados pruríticos no está claro.
Hay algunas aplicaciones tópicas que son efectivas para la reducción de la picazón pero no están disponibles comercialmente en los Estados Unidos. Una de éstas es el tópico aspirina, que es efectiva en tratar la picazón inducida experimentalmente, tanto como la picazón asociada con el liquen crónico simple severo, una forma de prurito localizado. La aspirina administrada oralmente no reduce la picazón. Tampoco está disponible en los Estados Unidos el tópico antiprurítico derivado de la hierba medicina amazónica, Sangre de Grado, que puede reducir la picazón asociada con las picaduras de insectos. Las sustancias derivadas naturalmente pueden tener un rol en el manejo del prurito en el futuro. Finalmente, en Europa, hay un uso extensivo de cremas hidratantes que son combinados con tópicos antipruríticos tales como polidocanol y mentol. Esta aproximación no es comúnmente usada en Estados Unidos.
El uso de vendajes mojados en pacientes con dermatitis atópica refractaria puede reducir la picazón y promover la curación. Los emolientes o diluciones de corticoesteroides son aplicados a la piel afectada y luego cubierta con vendajes mojados oclusivos. Los efectos colaterales son mínimos y esto provee una opción más para manejar este desorden.
Tipos de misceláneas para reducir la picazón:
Como se mencionó previamente, el mantener la piel adecuadamente humedecida puede ayudar a reducir la picazón. Los pacientes pueden ser aconsejados a usar en la ducha o baño, agua fría o tibia más que agua caliente, lo cual puede agravar la picazón, y usar jabones suaves sólo en áreas de intertrigo. El usar un humidificador en casa, especialmente en invierno, también puede ser útil. Los pacientes cuya picazón se beneficia estando frescos deben usar ropa liviana y tratar de mantener una temperatura ambiental fresca. Ellos también deben intentar evitar cambios abruptos en la humedad ambiental. El evitar comidas calientes y picantes y las bebidas alcohólicas, lo cual induce a la secreción de histamina, también puede ayudar. Finalmente, mantener las uñas cortas puede prevenir el daño en la piel si los pacientes no pueden resistir la urgencia a rascarse.
Medidas prácticas para reducir la picazón:
- Restringir el tiempo en la ducha o baño.
- Báñese en agua fría o tibia más que en agua caliente.
- Use jabones suaves.
- Use jabones de bajo pH y cremas hidratantes.
- Evite los jabones que contienen alcohol.
- Aplique crema hidratante inmediatamente después del baño para ayudar a retener la humedad de la ducha.
- Use un humidificador, especialmente en invierno.
- Utilice ropa liviana.
- Mantenga fresca la temperatura ambiental.
- Evite los rápidos cambios en la humedad ambiental.
- Evite las comidas calientes o picantes.
- Evite las bebidas alcohólicas.
Conclusión:
Las enfermeras dermatológicas pueden ser la primera línea de trabajadores de cuidado de la salud en interactuar con los pacientes que se presentan con el problema de picazón. Recomendando las modificaciones del estilo de vida y las preparaciones tópicas descriptas más arriba, las enfermeras proveerán a los pacientes que experimentan prurito con medidas prácticas para reducir la intensidad de la picazón.
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