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Pueden predecirse la enfermedad de la tiroides y la enfermedad celíaca:
Los investigadores están esforzándose para aprender cómo prevenir las enfermedades. Un día, cuando la gente conozca sus riesgos en el tiempo, ellos y sus doctores pueden tomar prevenciones para evitar los problemas, o al menos comenzar temprano con el tratamiento.
Un estudio en la edición de Septiembre de 2005 de la Diabetes Care trajo este futuro un pequeño paso más cerca. Se encontró que la sangre tomada de los chicos cuando fueron diagnosticados por primera vez con diabetes tipo 1 dio claves acerca de quien desarrollaría más tarde enfermedad tiroidea y celíaca.
La gente que tiene un desorden auto-inmune (enfermedad causada por el cuerpo que ataca sus propios tejidos) está en riesgo de más. La diabetes tipo 1 es una enfermedad auto-inmune en la cual las células productoras de insulina del páncreas están destruidas. La gente con diabetes tipo 1 tiene un mayor riesgo de enfermedad de la tiroides (una glándula en el cuello que produce hormonas) y enfermedad celíaca (en la cual el sistema digestivo no puede tolerara ciertos granos). Las tres condiciones están asociadas con anticuerpos particulares (proteínas del sistema inmune que atacan proteínas específicas).
Los participantes en el estudio fueron 173 chicos que desarrollaron diabetes tipo 1 entre la infancia y los 15 años de edad. Las pruebas sanguíneas fueron tomadas al diagnóstico para buscar varios anticuerpos. Luego los chicos fueron seguidos por al menos 13 años. Durante esos años, los niveles de anticuerpos fueron remedidos, y los chicos fueron también testeados por enfermedad de ojo diabético, riñón y nervios.
Se encontraron elevados niveles de un anticuerpo asociado con la enfermedad tiroidea en 13 de los 166 chicos testeados por este anticuerpo. Seis de los 13 chicos (46 por ciento) desarrollaron desórdenes tiroideos durante el seguimiento. Los chicos con este anticuerpo tienen 18 veces más probabilidades de adquirir enfermedad tiroidea con respecto a aquellos sin el anticuerpo, y ellos desarrollaron desórdenes tiroideos tempranamente después del diagnóstico.
Cuatro de los 143 chicos tenían anticuerpos asociados con enfermedad celíaca, y todos fueron diagnosticados con enfermedad celíaca dentro del año. Los chicos con este anticuerpo tuvieron 35 veces más probabilidades de adquirir enfermedad celíaca con respecto a aquellos sin el anticuerpo. Como con la enfermedad tiroidea, a aquellos que no tuvieron anticuerpos al comienzo les llevó más tiempo desarrollar la enfermedad con respecto a aquellos que tenían los anticuerpos.
Los investigadores también testearon para tres anticuerpos frecuentemente encontrados en la gente con diabetes tipo 1. Ellos no pudieron encontrar un vínculo entre la presencia de cualquiera de estos anticuerpos y una posterior enfermedad de ojo diabético, riñón o nervios.
Los investigadores concluyeron que la prueba de anticuerpos fue útil para predecir la enfermedad tiroidea y la enfermedad celíaca, pero no para predecir las complicaciones diabéticas. Ellos sugirieron que los chicos que tenían pruebas positivas para el anticuerpo relacionado con la tiroides sean monitoreados de enfermedad tiroidea cada año. Ellos también sugirieron que la gente que tuvo pruebas negativas para los anticuerpos relacionados necesita monitoreos de enfermedad tiroidea y celíaca sólo cada 2 años, a menos que haya una razón para sospechar un problema.
Midiendo el riesgo de enfermedad cardiaca:
Cuando ocurre la inflamación, el cuerpo reacciona produciendo un tipo especial de proteína hepática conocida como PCR (proteína C reactiva). En las recientes décadas, los investigadores han descubierto que la inflamación puede jugar un rol en el desarrollo de enfermedad cardiaca y de vasos sanguíneos, entonces los doctores han razonado que los niveles de PCR pueden reflejar el riesgo de uno de desarrollar estas enfermedades.
Pero dos estudios, publicados en Archivos de Medicina Interna, han aumentado las preguntas acerca de si la medición de la PCR es tan útil después de todo.
En el primer estudio, los investigadores examinaron 15241 adultos y encontraron que los niveles de PCR no les proveían ninguna información adicional acerca del riesgo de enfermedad cardiaca con respecto al examen de los factores de riesgo más tradicionales. En otras palabras, un cuarto de los adultos tenían altos niveles de PCR, pero esta misma gente también era significativamente más probable de haber fumado, de tener sobrepeso, y de tener alta presión sanguínea, diabetes y alto colesterol total, bajos niveles de colesterol HDL y altos triglicéridos.
Y aquellas personas que no tenían estos factores de riesgo convencionales para enfermedad cardiaca? Pocos tenían altos niveles de PCR. Esto sugiere que una exploración de los factores de riesgo más tradicionales puede ser todo lo que un doctor necesite para hacer predicciones.
El otro estudio siguió a 4446 personas. Cuando estos investigadores consideraron la edad, la presión sanguínea, la relación colesterol total/colesterol HDL, diabetes, tabaquismo, y tratamiento para la presión sanguínea, ellos encontraron que los más altos niveles de PCR podrían no estar relacionados con un incrementado riesgo de enfermedad cardiaca.
Estos estudios son capaces de provocar controversias entre los defensores de la medición de PCR, y seguramente los investigadores continuarán estudiando los méritos de este procedimiento. Pero ellos sugieren que el uso de los niveles de PCR como un indicador de riesgo de enfermedad cardiaca en la población general puede ser una pérdida de tiempo y dinero.
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