|
El peligro callejero engorda a los niños:
El estudio reciente procedente de EEUU indica que las actitudes de padres que piensan que viven en áreas poco seguras podrían estar provocando sobrepeso en sus hijos. Los científicos descubrieron que estos niños tenían una probabilidad cuatro veces mayor de sufrir sobrepeso que los de áreas que se percibían como seguras. (Arch Pediatr Adolesc Med 2006; 160:25-31).
Los padres respondieron preguntas sobre cuán seguros se sentían en su barrio cuando sus niños tenían seis años. La altura y el peso de los niños se registraron a los cuatro años y medio y se volvió a registrar a los siete años. Se descubrió que el 17 % de los niños que vivían en las “áreas menos seguras” sufría sobrepeso; alrededor del 4 % de los jóvenes de las “áreas más seguras” sufría sobrepeso.
Los investigadores sugirieron que, en un intento de proteger a sus hijos del peligro, los padres no sólo hacen descender el tipo de actividad física como consecuencia de no permitirles jugar en la calle, sino que sin darse cuenta aumentan la posibilidad de que se generen actividades sedentarias al quedarse en casa. Afirmaron que los profesionales sanitarios “necesitan comprender el carácter del barrio de un niño cuando hacen recomendaciones sobre estilo de vida y cambios de actividad que vayan dirigidos a la prevención de la obesidad y su tratamiento”.
La conclusión de los investigadores, que “los esfuerzos por promover la salud pública se verían beneficiados de una política dirigida a mejorar la seguridad del barrio, tanto la real como la percibida.
|