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DATOS Y CIFRAS INTERNACIONALES SOBRE LA DIABETES Y LA OBESIDAD.
Federación Internacional de Diabetes.
- La diabetes tipo 2 constituye más del 90% de los casos de diabetes en el mundo.
- La obesidad es el principal factor de riesgo modificable de la diabetes tipo 2.
- Cifras actuales de la Federación Internacional de Diabetes (FID), muestran que existen 194 millones de adultos con diabetes en el mundo.
- La FID calcula que para el año 2025 habrán 333 millones de personas, ó el 6.3 % de la población mundial, viviendo con diabetes.
- Se prevé que la prevalencia de diabetes en Africa, al este del mediterrán eo, en el medio Este y en el sur este Asiático exceda el doble en los próximos 20 años, y que aumente el doble en los próximos 20 años, y que aumente un 20 % en Europa, un 50 % en Norte América, un 85 % en América del sur y en América central y un 75 % en el Pacífico occidental.
- La prevalencia de la obesidad está aumentando hasta proporciones epidémicas a un grado alarmante a nivel mundial, tanto en países desarrollados como en los países en vías de desarrollo.
- Las cifras muestran que hasta 1.7 billones de la población tienen ya un alto riesgo de afecciones no trasmisibles relacionadas con el peso, como diabetes tipo 2.
- El sobrepeso y la obesidad afectan a más de la mitad de la población mundial y las proporciones de diabetes están ascendiendo a un 20 % de todos los adultos en muchos países del medio Este, Asia y Latino América.
- El riesgo de desarrollar diabetes aumenta progresivamente, tanto en hombres como en mujeres, con el grado de exceso de peso
- Dos tercios de los hombres y mujeres adultos de los EEUU con diabetes tipo 2 tiene una IMC de 27 ó mayor.
- Se calcula que al menos la mitad de los casos de diabetes podría eliminarse si se pudiera prevenir el aumento de peso en los adultos.
- Afecciones no transmisibles como la diabetes son responsables ahora de más muertes a nivel mundial que el SIDA.
- Los cambios en la forma de vida, incluyendo la dieta y una actividad físia mode-rada, pueden reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 hasta en un 40 a 60 %.
- El control del peso es la mejor estrategia para prevenir el desarrollo de la diabe-tes tipo 2.
- Se necesita un esfuerzo global para transformar las dietas y promover más acti-vidad física para frenar el alarmante aumento de la obesidad y la diabetes tipo 2 en todo el mundo.
“COMENTARIO DEL EDITOR”: hay que asumir la responsabilidad en todos los niveles y debemos lograr un cambio del estilo de vida. Primero en nosotros, impre-sindible enlos grupos de riesgo y en la población general.
Hay que evitar el sobrepeso, incrementar el ejercicio físico y realizar actividad física.
Los Americanos beben más y bebidas más altas en calorías.
Mann, D.
Los investigadores han mostrado que las calorías que los adultos obtienen de las bebidas diarias casí a duplicado lo que ingerían en el 1965 al 2002. Caloriás de sodas, jugos de fruta, alcohol y otras bebidas con azúcar se han cuadriplicado.
Se plantea explicar al público que muchas bebidas son altas en calorías y pueden contribuir a la obesidad y a los problemas de salud relacionadas con la misma.
Muchos adultos consumen muchos líquidos calóricos y no disminuyen calorías de alimentos sólidos. Debe explicarse compensar las calorías.
También debe considerarse en el balance calóricos las bebidas deportivas.
HIPERTENSION ARTERIAL.
Este serio problema médico y social que afecta al 15% de la población es un enemigo silencioso que expone a graves complicaciones principalmente accidentes ce-rebrovasculares y cardiopatías coronarias. La mitad de los hipertensos no saben que lo son: más de la mitad de quienes saben que lo son, no se tratan y sólo una minoría de los que se tratan cumplen las indicaciones médicas como corresponde.
La sangre circula en el cuerpo gracias a la presión arterial. Partiendo del cora-zón, se distribuye a los pulmones (por la arteria pulmonar y sus ramas). Ello es posible por la fuerza que nace en el corazón, que actúa como un motor y por la contracción de las paredes de las arterias, que están constituidas principalmente por fibras elásticas y musculares. En términos generales, de la fuerza con que el corazón bombea la sangre y de la resistencia que le ofrecen las arterias depende la presión arterial. Cada vez que el corazón se contrae – late entre 70 y 90 veces por minutos -, sube la presión en las arterias; cada vez que el corazón se relaja, o sea entre uno y otro latido, la presión baja. Cuando se mide la presión arterial, se obtienen dos cifras, llamadas máxima y mínima, que corresponden, respectivamente, al ascenso y descenso de la presión en el interior de las arterias.
Igual que el número de respiraciones o de latidas del corazón, también la presión arterial varía de un momento a otro; tanto la respiración como los latidos y la presión aumentan a causa de esfuerzos o emociones y disminuyen durante el reposo, particu-larmente cuando se duerme. Estas modificaciones son normales; pero si la presión arterial sobrepasa ciertas cifras, amenaza la salud y puede exponer a graves riesgos.
Es fácil averiguar periódicamente cuál es nuestra presión arterial y relativamente sencillos los procedimientos para recuperar la normalidad.
1. ¿A qué se debe la hipertensión arterial?
En la gran mayoría de los casos se ignora el origen de la hipertensión. En todo el mundo, miles de investigadores están dedicando todos sus esfuerzos para descubrir las causas de la enfermedad, pero hasta el momento solo se vislumbran algunas de ellas, que se presumen vinculadas con ciertas substancias producidas por los riñones o por las glándulas suprarrenales (ubicadas por encima de aquellos) o por formaciones nerviosas situadas en la cabeza. Por otra parte se ha comprobado alguna participación de factores hereditarios, lo que sugiere la conveniencia de que las personas con antepasados hiper-tensos sean más cuidadosamente controladas.
También se sabe que las emociones elevan transitoriamente la presión arterial, pero no se ha demostrado que la tensión emocional baste para originar hipertensión arterial permanente.
2. ¿Qué síntomas produce?
La mayoría de los pacientes no sufre molestias; la enfermedad suele progresar solapadamente hasta que ocurre alguna de sus graves complicaciones a nivel del cora-zón, del cerebro o del riñón. No obstante, en algunos casos puede haber dolor de cabeza persistente, mareos, nerviosidad e insomnio, pero éstos son síntomas que aparecen por muy diversas causas.
Si se sabe que la presión arterial es alta deben seguirse fielmente las instruccio-nes del médico, tanto en lo referente a la dieta como a los cambios necesarios en la vida.
La falta habitual de molestias es frecuentemente responsable del descuido en que se incurre. La única forma de ponerse a cubierto de las amenazas de la hipertensión es el control periódico de la presión arterial.
3.¿Qué consecuencias puede ocasionar?
Ante todo impone una sobrecarga de trabajo al corazón y a las arterias. Resol-tado de ello es que el corazón comienza a agrandarse, lo que durante un tiempo carece de importancia; pero a la larga, la función cardíaca puede comprometerse y llegar, finalmente, a ser insuficiente. Por otra parte, las arterias, después de estar sometidas durante años a los efectos del aumento de la presión, acusan signos de desgaste: se endurecen por pérdida de elasticidad, al tiempo que su delicada cubierta interna se des-pule y se lesiona, para presentar más tarde cicatrices, coágulos y depósitos de calcio. Si, como reza un adagio, cada uno tiene la edad de sus arterias, las arterias de un hipertenso son “viejas” y el paciente un viejo prematuro. Pero hay más. El endurecimiento de las arterias se acompaña de disminución de su luz o calibre útil, algo así como si la cañería de un edificio estuviera herrumbrada: en este caso llega poca agua a los distintos secto-res de la vivienda; en el cuerpo humano, los diferentes órganos que lo constituyen reci-ben menos sangre. La situación puede empeorar si un coágulo se forma o se aloja en una arteria, lo que, en determinadas circunstancias, impide la llegada de sangre a ciertas zonas, por ejemplo del corazón, del cerebro o del riñón. Las consecuencias de la hiper-tensión arterial se hacen sentir, repetimos sobre el corazón, el cerebro y el riñón. Ade-más de la insuficiencia cardíaca que a la postre resulta del excesivo e incesante trabajo a trabajo a que lo obliga la enfermedad, las alteraciones de las arterias que nutren al pro-pio corazón (arterias coronarias) conducen a la angina de pecho, al infarto de miocardio y a ciertas formas graves de perturbación del ritmo cardíaco. A nivel del cerebro, las le-siones arteriales pueden causar apoplejía (pérdida súbita del conocimiento acompañada de parálisis), dificultad e imposibilidad de realizar movimientos o de hablar, pertur-baciones de la memoria, de la marcha o del equilibrio. Cuando las arterias comprome-tidas son las del riñón, la función de este órgano declina progresivamente hasta producir insuficiencia renal, a menudo irrecuperable.
A pesar de lo dramático de esta descripción, cada vez es menos probable que los acontecimientos adquieran características graves. Ello se debe a que ahora se sabe per-fectamente que todos los órganos, tan seriamente amenazados por la hipertensión arte-rial, pueden ser fácilmente protegidos contra los estragos que causa. Solamente se nece-sita reconocer la enfermedad a tiempo y tratarla de inmediato. Y para reconocer la en-fermedad basta con hacer medir periódicamente la presión arterial; entonces al médico hará saber si ha llegado el momento de inicial un tratamiento.
4.¿Es necesario que las personas con presión arterial alta sean vigiladas por el médico?
Si. No solamente para que le administre el tratamiento y le haga los respectivos ajustes, sino también para que sepa cómo se comporta el organismo frente a la enfer-medad. Por otra parte, sólo el médico está capacitado para suspender o introducir cambios en el tratamiento indicado.
En general, el tratamiento debe ser seguido durante muchos años. Que nadie cargue con la responsabilidad de interrumpirlo por cuenta propia o por consejos de vecinos amigos o parientes.
5.¿Qué debe hacer el paciente?
Ante todo, si no se conocen las cifras de la presión arterial, corresponderá consultar cuanto antes al médico,, aunque no haya síntomas de enfermedad. Ya explicamos que la hipertensión arterial, “el asesino silencioso” suele no provocar molestias durante muchos años.
Si se sabe que la presión arterial es alta, deben seguirse fielmente las instru-cciones del médico, tanto en lo referente a la dieta como a los cambios necesarios en la forma de vida.
Si el médico prescribe medicamentos, no se debe dejar de tomarlos aunque las cifras de la presión arterial se hayan normalizado. El abandono del tratamiento expone ocasionalmente a ascensos mas o menos bruscos de la presión arterial. Es posible que sea necesario hacer algunas modificaciones en el tratamiento en más de una opor-tunidad, por ello competerá siempre exclusivamente al médico.
Si los medicamentos llegaron a ocasionar inconvenientes, será necesario con-sultar al médico. Estos inconvenientes podrán deberse a una reacción particular del organismo, a los efectos habituales pero transitorios de las drogas o quizás a las modi-ficaciones que están provocando en la presión arterial. Lo peor que puede hacerse en estos casos es suspender el tratamiento por cuenta propia, simplemente porque “no cae bien”.
Nunca deben administrarse medicamentos que no hayan sido recetados por el médico. Aquellos remedios que le hicieron bien a unos pueden no ser eficaces u oca-sionar reacciones desagradables en otros. Siempre será necesario confiar en la experien-cia del médico y en su conocimiento de la situación particular de cada enfermo.
Para tener en cuenta.
- Actualmente, el futuro de las personas con presión arterial alta, bajo trata-miento médico, es muy favorable; se disponen de eficaces medicamentos para su control.
- Las indicaciones médicas sobre hábitos de vida, especialmente los relacionados con la alimentación y el equilibrio entre el trabajo, al actividad física, el des-canso y la recreación, forman parte importante del tratamiento de la presión alta y deben ser cumplidas estrictamente.
- El tratamiento médico de la presión alta es generalmente muy sencillo de cum-plir aunque prolongado; no deberá interrumpirse por cuenta propia bajo ningu-na circunstancia. Sólo el médico está en condiciones de modificarlo o sus-penderlo.
- Su cooperación es fundamental. Usted y su médico deben trabajar juntos para lograr el control más conveniente de su presión arterial.
¿Cuál es la presión normal?
La presión se mide habitualmente en dos valores: alta o máxima y baja o míni-ma. La primera (máxima) revela el esfuerzo que hace el corazón para bombear la sangre a través del sistema vascular, la segunda (mínima) la tensión de las paredes de los vasos en los momentos de descanso del corazón. La presión mínima es un valor de suma importancia para evaluar el estado de los vasos mas pequeños –capilares arteriolares- y la posibilidad de lesiones del sistema circulatorio en general.
No hay presión sanguínea normal única para todas las personas, la variación individual de los valores es considerable. Es frecuente encontrar personas en buen estado de salud, de edad, físico y aún tareas semejantes, con presiones distintas dentro de la normalidad. Además, tampoco los valores de la presión son iguales en diferentes momentos del día. En general y en una misma persona son mayores a la noche que a la tarde que a la mañana; también hay una variación según la posición en que se haga la medición.
Justamente por tales variaciones es que la medida de la presión sanguínea toma-da aisladamente tiene un valor de orientación muy relativo y sólo el médico puede apre-ciar su verdadero significado, relacionándola con otro indicadores de la salud de un in-dividuo. Como aproximación a un promedio estadístico, se admite que la hipertensión está representada por valores que exceden los 90 mm de Hg para la mínima y los 150 mm para la máxima.
La edad es un factor para tener en cuenta. Valores muy altos son tantos mas peligrosos cuanto más jóvenes son las personas que lo soportan.
No hay presión sanguínea normal única para todas las personas. Tampoco los valores de la presión son iguales en todo momento del día.
Valores muy altos son tantos mas peligrosos cuanto más jóvenes son las personas que lo soportan
Autocuidado: Una inversión importante y económicamente eficaz.
Tero Kangas.
Los elevados costos de la diabetes pueden verse como el resultado de todos los fracasos previos del tratamiento. Como se ilustra en este artículo, tratar las complicaciones de la diabetes es mucho más caro que tomar medidas preventivas. Una futura reducción de los costos, por lo tanto, puede sólo conseguirse si se mejora el nivel de atención, especialmente en el campo del autocuidado. Las personas con diabetes necesitan los medios para hacerlo, y para ello se necesita invertir en el futuro.
La diabetes se distingue de la mayoría de las enfermedades en un aspecto muy importante: el resultado depende casi tan sólo de la capacidad de los afectados de cui-darse a sí mismos. El modelo tradicional en el que el médico prescribe una medicación concreta tan sólo es aplicable en parte de la diabetes. El resto de los aspectos esenciales de un tratamiento eficaz (dieta, ejercicio, etc) son responsabilidad de la persona con diabetes.
Un modo de vida.
La diabetes es un desorden del metabolismo del azúcar. También es un modo de vida o una vocación, que debe aprenderse. Las personas con diabetes necesitan saber qué efecto tiene comer, realizar ejercicio e incluso el estrés sobre el azúcar de su sangre. Todo lo que hacen, o que dejan de hacer, afecta a sus resultados metabólicos. Por lo tan-to, es de máximo importancia que las personas con diabetes entiendan su afección de modo que puedan tratarse a sí mismos adecuadamente.
Los profesionales sanitarios, por muy experimentados que sean en el campo de la diabetes, tan solo pueden aconsejar. Las personas con diabetes, tras haber sido info.-madas adecuadamente, deben estar en condiciones de seguir llevando a cabo esas instr.-cciones a través del cuidado personal. Por lo tanto, deben saber cómo automonitorizar-se la glucemia y observar otros cuidados.
La automonitorización es esencial para un tratamiento eficaz. La medición de la hemoglobina A1c (HbA1c), ha sido uno de los principales avances en el tratamiento de la diabetes desde la invención de la insulina. El otro es la automonitorización de la glu-cosa en sangre. La HbA1c y la automonitorización caminan de la mano. Aunque la medición de la HbA1c indica cuán bien el control conseguido cumple los objetivos establecidos en el tratamiento, no muestra en dónde se encuentran los posibles fallos, o cómo corregirlos. Esto puede tan sólo detectarse con la automonitorización. La figura 1 muestra el efecto positivo de la automonitorización sobre la HbA1c.
Prevención de complicaciones: objetivo principal en el cuidado de la diabetes.
¿Para qué vale un cuidado personal eficaz? ¿Qué es lo que se debe conseguir? El objetivo del tratamiento de la diabetes es conseguir concentraciones de glucosa en san-gre tan próximas como sea posible a los niveles de las personas sin diabetes (de 4ª 8 mmol/dl o 70-140 mg/dl). Esto se hace con el fin de evitar complicaciones posteriores. Las complicaciones de la diabetes son una amenaza para la vida de las personas con diabetes y su tratamiento representa los costes más altos. Las complicaciones llegan debido a un control inadecuado a largo plazo del azúcar en sangre. Estas complicacio-nes, sin embargo, pueden prevenirse con un control adecuado de la diabetes, que frecuentemente se denomina “tratamiento intensivo”

El efecto probado del tratamiento intensivo.
Como acabamos de mencionar, la principal razón del alto costo de la diabetes son sus complicaciones. Más del 90 por ciento de los verdaderos costos excesivos de la diabetes se deben al tratamiento de sus complicaciones, y tan sólo menos de un tercio de las personas con diabetes las tienen. En otras palabras, el otro 70 por ciento, que no las han desarrollado, necesitan tan sólo menos de un 10 por ciento de los costos excesivos del tratamiento de la diabetes. (“Excesivos”, o “incrementales”, se refiere a los costos adicionales de la diabetes por encima de los que corresponder al mismo grupo por género y edad de personas sin diabetes):
Los resultados de estudios bien conocidos indican que el tratamiento intensivo reduce las complicaciones así como los costos excesivos. El Ensayo para el Control de la Diabetes y sus Complicaciones (Diabetes Control and Complications Trial, DCCT) mostró una reducción de entre un 27 y un 76 por ciento de las complicaciones en per-sonas con diabetes tipo 1 y el Estudio sobre el Futuro de la Diabetes en el Reino Unido (united Kingdom Prospective Diabetes Study, UKPDS) mostró una reducción del 25 por ciento de las complicaciones microvasculares relacionadas con la diabetes tipo 2, para las cuales el Estudio Kumamoto mostró una reducción de entre un 64 a un 77 por ciento.
Todos estos estudios han demostrado la eficacia económica de la prevención de las complicaciones. Los costos de las complicaciones en personas con diabetes tipo 2 son, por término medio, 24 veces superiores y, en el caso de la diabetes tipo 1, 12 veces superiores, que las de las personas con diabetes sin complicaciones. (figura 2)
Costos del equipamiento de las personas con diabetes.
Con el fin de llevar a cabo un cuidado personal apropiado, la persona con diabe-tes necesita equipamiento, tal como medidores y tiras parra la monitorización de la glu-cosa en sangre, y jeringas, agujas y plumas para administrarse insulina cuando y si lo necesita. Puede parecer caro, pero cuando el coste del tratamiento de las personas con complicaciones de la diabetes ya establecidas es comparable al coste de la prevención por tratamiento intensivo (es decir, al menos cuatro tests glucémicos diarios como esta-blecidos diarios como establecido en el DCCT); ésta siempre demuestra ser la más eficaz económicamente. En Finlandia, por ejemplo, se averiguó recientemente que el costo del equipamiento para la autoatención (que incluye las tiras de glucosa en sangre) era de tan sólo un 2,8 por ciento del total de los costes incrementales del cuidado de la diabetes.
Se puede deducir que existe una posibilidad real de ahorrarse hasta un 40 por ciento por año de los costos incrementales presentes por atención a la diabetes. Para conseguir tal resultado, es necesario no sólo controlar el metabolismo de la glucosa, sino también tratar los otros factores de riesgo cardiovascular en la diabetes tipo 2.
Se necesitará realizar en el futuro una gran inversión en educación para la diabetes y equipamiento si queremos mejorar el cuidado de la diabetes. Los resultados visibles de dicha inversión, sin embargo, se manifestarán tan sólo tras un período de aproximada-mente cinco años. La principal preocupación que afecta a la diabetes en este momento es la explosión prevista de su prevalencia, especialmente de la diabetes tipo 2. Esto hace que la prevención total de la diabetes a escala global sea en verdad un objetivo poco realesta. Es, por lo tanto, de suma importancia, al menos en términos económicos, prevenir las complicaciones de la diabetes por todos los medios posibles. La capacitación y el cuidado personal han demostrado estar entre los enfoques más eficaces a la hora de conseguir dicho objetivo.

EMERGENCIA!!! Consejos útiles para la utilización del glucagón Marcia Frank.
Traducción revista Diabetes Forecast.
Unos pocos minutos parecen mucho tiempo cuando se espera a un amigo o familiar para recuperarse de una emergencia de glucosa en sangre baja. Recuerde que, en la mayoría de los casos, el glucagón funciona dentro de los 15 minutos. Mientras tanto, mantenga a la persona inconsciente de costado. Esto evita que se ahogue en caso de vómitos.
Después que la persona está bien despierta, ofrézcale sorbos de jugo. Si la per-sona rechaza el jugo, ofrezca comida.
Si la persona sigue inconsciente o confundida después de 15 minutos, llame al equipo de emergencia y diríjase al hospital más cercano para un mejor tratamiento.
Aun cuando el glucagón es efectivo para detener una hipoglucemia severa, es esencial que informe al equipo médico lo antes posible. Ellos calcularán ajustes en la dosis de insulina u otros cambios en el régimen de la diabetes que evitarán futuros epi-sodios de hipoglucemias graves.
Sepa que una persona que usa sulfonilurea también puede tener una reacción hi-glucemica grave. Puede utilizarse el glucagón, pero la persona probablemente necesite un tratamiento – inclusive hospitalización – para una completa recuperación. Llame al médico para que dé instrucciones después que haya pasado la crisis inmediata.
Que no lo tome desprevenido.
Sabemos que muchas personas tienen glucagón en casa pero no saben cómo o cuándo usarlo. En un estudio que realizamos, descubrimos que, por lo menos, un tercio de las familias no usaban el glucagón durante un ataque de hipoglucemia grave. Algunas no sabían dónde encontrarlo, otras olvidaban cómo usarlo. Algunos personas descubrían que el glucagón estaba vencido, así que no lo usaban. Muchas personas creían que el ataque no era lo suficiente grave como para justificar el uso de glucagón. Unas pocas, se asustaban. Esto demuestra la necesidad de recordar que una hipoglucemia grave puede darse y se usa glucagón.
- Hable con su equipo médico sobre sus dudas, preocupaciones y temores.
- Asegúrese de que todos en la familia sepan dónde está el glucagón.
- Tómese tiempo para repasar las instrucciones del glucagón.
- El glucagón es efectivo durante dos años a partir de la fecha de fabricación. Controle la fecha de vencimiento en el envase reemplácelo enseguida cuando esté vencido. Asegúrese de practicar con el glucagón vencido antes de tirarlo (practique sólo mezclar el glucagón, no inyectarlo en una persona).
Poder tratar una emergencia de glucosa en sangre baja hace posible a una familia vivir o vacacionar en lugares donde saben que no están cerca de una centro médico. Con el glu-cagón, y la confianza sobre su uso, la mente está en paz. No, no hay garantías de que usted o un familiar o amigo no experimenten una hipoglucemia grave, pero hay algo que pueden hacer el respecto.¡Agradezcan la existencia del glucagón!
Encuesta familiar:
Realice esta encuesta a su familia mientras están cenando:
- ¿Dónde guardamos el glucagón, y cómo es su caja?
(La respuesta correcta debe ser detallada, por ejemplo: “En el armario de medicamentos, a la izquierda, en el estante inferior”. Si la respuesta es “No sé”, un vago “En algún lugar en el baño de arriba... creo”, o “El ¿qué?”, lleve a su familia al glucagón. No sólo dígales dónde está, hágaselos ver. Es más probable que recuerden lo que significa en una emergencia).
- ¿Para qué sirve?
- ¿Cómo sabemos si necesitamos usarlo?
- ¿Se pede llegar a lastimar a una persona si se inyecta cuando en realidad no es necesario?
- ¿Cómo se administra?
- ¿Qué se debe hacer después de administrarlo?
-
Insulina resistencia.
La insulina resistencia es una condición que aumenta las probabilidades de desa-rrollar diabetes y padecer enfermedad cardiovascular. Cuando alguien tiene insulina-resistencia, el cuerpo tiene problemas a responder a la insulina. A veces la glucemia puede subir de lo normal.
Todo esto puede mejorar disminuyendo las calorías y la grasa, e incrementando la actividad física. Es de gran efectividad la disminución del peso corporal.
Que hace la insulina.
La insulina ayuda a la utilización de la glucosa como fuente de energía. Es una hormona, segregada por el páncreas, que produce la cantidad necesaria de la misma, según lo que se coma.
La insulina actúa similar al portero para facilitar la entrada de la glucosa a las células. Cuando la insulina trabaja adecuadamente, abre la puerta de las células para la entrada de la glucosa y la metabolización de la misma. La glucosa entra a la célula, don-de se usa para energía.
Cuando hay insulina resistencia, las células no responden adecuadamente a la insulina. Hay menos respuesta de los comandos de la insulina. La glucosa llega a las cé-lulas, pero al no trabajar adecuadamente la insulina, entrando poco a las células.
El páncreas trata de mantener los niveles sanguíneos de la glucosa en los rangos normales, produciendo más insulina. Al principio esta insulina extra ayuda, pero luego de un tiempo, no puede metabolizar toda la glucosa y la glucemia incrementa. Si la glucemia es elevada, usted puede tener prediabetes ó diabtes.
La actividad física, como la caminata puede prevenir o revertir la insulina resistencia.
Cuales son los factores de riesgo para la resistencia a la insulina.
Es más factible tener insulino resistencia si usted es:
- obeso ó tiene sobrepeso.
- Es físicamente inactivo.
- Es una mujer con una cintura mayor de 80cm ó un hombre con cinturas mayores de 94 cm.
- Tiene una un familiar de primer grado con diabetes.
- Tiene un ovario poliquístico.
- Edad superior a 45 años.
- Tiene una presión arterial superior a 140/90 mm Hg.
- La HDL es menor de 35 mg.
- Los triglicéridos superan de 250 mg.
Todo estos factores incrementa el riesgo cardiovascular.
Como se diagnostica la insulina resistencia.
Se sospecha por algunas manifestaciones clínicas, midiendo la glucosa y la insulina, determinado una fórmula llamada HOMA. También sugiere la resistencia a la insulina el incremento de la relación triglicéridos/colesterol de HDL.
Como se puede prevenir ó revertir la insulina resistencia.
Si uno disminuye las calorías e incrementa la actividad física, teniendo un peso razonable se previene y se revierte la misma.
Como bajar calorías:
- Disminuya tamaño porciones que comía.
- Cuando coma afuera elija porciones chicas, comparta los platos.
- Beba bebidas sin calorías o agua.
- Elija alimentos bajos en grasa, especialmente de origen animal. Lea las etiquetas.
- Elija alimentos al horno, grillados ó al vapor.
- Coma más vegetales y granos integrales.
- Condimente con aceite y vinagre, en la cantidad menor posible. Uso limón.
- Utilize para freir los sprays.
- Suspende manteca, mayonesa y salsas con grasa.
- Aumentar la actividad física.
- Usar escaleras en vez del ascensor.
- Caminar alrededor mientras habla por teléfono.
- Vea que actividad le resulta más agradable: baile, jardinería o jugar con los chicos.
- Sea activo en la casa: arregle el jardín, lave el auto.
- Pararse para cambiar el canal de la TV.
- Pasear el perro.
- Estacionar el auto más lejos del lugar que va.
- En los shoping, subir y bajar por escalera.
- Hacer ligera caminata luego del almuerzo y cena. 30 minutos por día, ó tres sesiones de 10 minutos cada uno.
- Realizar leves actividades anaeróbicas, levantando algún peso.
- Vea que otros medios puede hacer ejercicio físico.
La resistencia a la insulina afecta ya a los que son diabéticos tipo 2?-
Si, la resistencia a la insulina usualmente comienza antes que la diabetes tipo 2, continuando cuando se la diagnostica. Ella hace más difícil el control de la enfermedad.
Si tiene diabetes tipo 2, debe pelear la resistencia de la insulina, disminuyendo las calorías y grasas saturada que ingiere. Comer más frutas, verduras y cereales integra-les, así como pescado.
Debe evitar el sedentarismo y hacer más ejercicios físicos.
TRATAMIENTO DE LA DIABETES TIPO 2.
Todos los individuos tienen glucosa porque su cuerpo necesita energía. La insu-lina hace que la glucosa se metaboliza. En los diabéticos tipo 2, el páncreas no produce insulina suficiente, ó no trabaja adecuadamente. Sin acción de la insulina la glucosa se incrementa.
Como afecta la diabetes.
La misma en algunos individuos produce problemas en el corazón, el cerebro, el sistema nervioso, el riñón y el ojo. Estas, si la glucosa se mantiene en los niveles nor-males, así como otros factores de riesgo se evitan las mismas.
Como manejar la diabetes.
El control de la misma día a día depende del paciente, debiendo:
- elegir que, cuando y donde comer.
- Incluir actividad física.
- Tomar medicación para la glucemia y si es necesario para la presión y para el colesterol.
Como debo cuidar mi diabetes.
Hay que controlar el ABC de la diabetes:
A: medir la hemoglobina glicosilada y lograr que la misma no supere del 7 %.
B: la presión arteria no debe superar de 130/80 mm Hg.
C: los niveles de colesterol deben estar en valores normales.
Debe colaborar con su equipo de salud, para lograr estos objetivos, anotando sus niveles de glucosa y otros elementos de su enfermedad.
Si no se controlas la glucosa, deberá cambiar su tratamiento para lograr alcanzar el control.
El ejercicio regular, le ayuda a bajar los niveles de glucosa, la presión y el colesterol.
Niveles de glucemia y de los factores de riesgo.
Se han definido los objetivos de control para la glucemia en ayunas entre 90 y 130 mg y dos horas después de las comidas menores de 180 mg %. Debe analizarse la hemoglobina glicosilada dos a tres veces por año como mínimo, no superando de 7 %.
El colesterol total no debe superar de 200 mg, el colesterol de LDL (colesterol malo, menor de 100 mg), el colesterol de HDL (colesterol bueno, superior a 40 mg en hombre y 50 mg en mujeres), los triglicéridos menores de 150 mg.
Que debo hacer para el control de los factores de riesgo.
Plan alimentario.
Debe adecuarse el plan alimentario, de acuerdo a las necesidades de calorías, eli-giendo alimentos saludable, controlando las cantidades y las grasas de origen animal.
- Conteo de hidratos: los alimentos con hidratos: pan, tortas, galletitas, arroz, cereales, frutas, jugos, leche, yogurt, papa, maíz, lentejas, dulces aumentan la glucosa. Controlan-do la cantidad de hidratos en las comidas y en las colaciones ayuda a lograr el objetivo de la glucemia.
- Elegir alimentos bajos en grasas saturadas. Disminuyendo la grasa ayuda a bajar el colesterol y prevenir la enfermedad cardíaca. Las comidas ricas en grasa satu-rada son: carne, manteca, crema, leche entera, queso, grasa, muchos alimentos comerciales, aceite de coco.
- Perder peso si es necesario. Disminuya el tamaño de las porciones, no repitien-do. Aumente la actividad física.
- Aumentar la fibra en la dieta. Coma más frutas, vegetales, arvejas y habas desecadas, avena, pan y granos integrales.
Actividad física.
La actividad física ayuda a bajar los niveles de glucosa, la presión y el coleste-rol. También ayuda a que las articulaciones sean más flexibles, que el corazón sea más eficiente, mantiene el tono muscular y evita la osteoporosis. Además mejora el stress.
A veces antes de hacer un plan de actividad física, es conveniente hacer una evaluación cardíaca.
Las actividades que se pueden hacer:
- Evitar el sedentarismo y ser más activo en las actividades diarias: jardinería, subir escaleras en vez del ascensor, caminar alrededor mientras habla por teléfono.
- Ejercicios aeróbicos: caminar, bailar, remo, natación, ciclismo. Lo ideal es realizar 30 minutos diarios por 5 días.
- Ejercicios de fuerza: levantar ciertas pesas varias veces en la semana.
- Elongación de brazos y piernas.
Medicación.
Muchos individuos necesitan medicación además de las medidas higiénico dietéticas. Debe adecuarse la medicación según cada enfermo, necesitándose a veces insulina.
UN EJEMPLO PARA IMITAR.
Gladys Dull celebró su cumpleaño número 90, pero lo remarkable es que cumplió 83 años de diabetes recimiento insulina.
En el año 1924, a la edad de 7 años se le descubrió la diabetes, con una cetoacidosis. La insulina para la comercialización estuvo disponible sólo un año antes.
Gladys y sus padres aprendieron a inyectar la insulina y manejar la diabetes.
Gladis esta bien de salud, salvo un ligero ACV, varios años atrás. El problema mayor es la visión, no por retinopatía, sino por cataratas y degeneración macular.
Ella comenta que el secreto de la longevidad, fue la dieta, que se alimentaba con la misma cantidad de comida, en el mismo horario, todos los días.
Además realizaba actividad física, se media la glucemia y concurria a los controles.
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