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La cavidad bucal es la primera porción del aparato digestivo. Dentro de ella debemos considerar los tejidos blandos (labios, lengua, mucosa bucal) y duros (piezas dentarias y hueso maxilar) que la integran.
Para poder comprender los trastornos de la nutrición es necesario recordar que las alteraciones en la absorción o utilización d elos alimentos son causas tan frecuentes de insuficiencia nutricional como las carencias propias de alimentación por déficit.
Distintos factores bucales alteran la masticación: las prótesis dentarias desadaptadas, el dolor producido por las caries penetrantes, las estomatitis agudas, la enfermedad periodontal avanzada que la conduce a la movilidad y pérdida dentaria, la sequedad bucal, los trastornos de la A.T.M. (articulación temporo mandibular) pueden impedir o limitar la ingesta de alimentos.
El déficit alimentario afecta la salud bucodental actuando por mecanismos tanto sistémicos como locales. Los efectos nutricionales actúan sistemáticamente; los efectos dietéticos, lo hacen localmente en la cavidad bucal.
Los primeros resultan de la absorción y circulación de nutrientes a todas las células y tejidos. Pueden influir sobre el desarrollo de los dientes, la calidad y cantidad de la secreción salival y el estado de las mucosas. Los contribuyentes dietéticos ejercen sus efectos locales sobre el metabolismo de la flora bucal y el flujo salival.
La Cavidad bucal es uno de los índicaes más sensibles de la nutrición del organismo.
Los síndromes de deficiencia nutricional suelen producir cambios del estado y aspecto de las mucosas de la boca siendo muchas veces el signo clínico inicial.
El odontólogo tiene la oportunidad de poder observar las primeras lesiones de alteraciones nutricionales que se manifiestan por cambios en los tejidos blandos de la boca.
En una serie de 914 pacientes sucesivos ingresados a la clínica de nutrición del Hospital Hillman de Birmingham, Alabama, el síntoma inicial en más de la tercera parte del total (329 enfermos) era glosodinea (dolor lingual) y ardor en el resto de la mucosa bucal.
Las deficiencias nutricionales son en general multifactoriales aunque la lesión clínica depende de una sola vitamina o fracción vitamínica.
La falta de calcio o fósforo de la alimentación o su utilización inadecuada como el caso de deficiencia de vitamina D puede dar lugar a cambios patológicos notables en la boca.
Existe una etsrecha relación entre calcio, fósforo y flúor por un lado, y hueso y piezas dentarias por el otro. Durente el desarrollo de lso tejidos blandos y duros de la boca es improtante una correcta alimentación. Estudios experimentales demostraron que lso trastornos alimentarios que pueden dar lugar a alteraciones genéticas afectan a la parte esquelética más que a los tejidos duros.
Las sustancias nutritivas destinadas al mantenimiento, reparación y sustitución continua d elso tejidos dentarios y paradentarios provienen en general de la alimentación diaria; por consigueinte una deficiencia prolongada de ciertos elementos esenciales tendrá por resultado un mantenimiento y recambio dentario inadecuado.
A las deficiencias por trastornos carenciales se atribuyen alteraciones tales como la hipoplasia de esmalte dentario. En el raquitismo es común encontrar este tipo de afección que involucra a todas las piezas dentarias que se estándesarrollando en ese período.
La hipoplasia adamantina (esmalte) está relacionada con la homeostasis del calcio. Podemos encontrar también en lso huesos maxilares una incorrecta relación apertura-cierre por formaciones defectuosas que traen aparejadas oclusiones incorrectas.
A las hipovitaminosis se les atribuyen trastornos en la hipersensibilidad dentaria, polialgias sin etiología dentaria aparente, alteraciones en la regeneración y reparación de tejidos gingivales.
Uno de lso sóintomas más frecuentes descrito es la atrofia de papilas en el dorso de la lengua, a veces con edema de punta y bordes linguales con identación (marca de la impronta dentaria).
La atrofia papilar puede extenderse en todo el dorso lingual, presentándose la lengua lisa, roja, brillante; el paciente relata glosodinea.
En los tejidos blandos bucales pueden presentarse manifestaciones de enfermedades carenciales: las queilitis angulares bilaterales suelen extenderse algunos milímetros a partir de los ángulos de la boca, sobre la mucosa de la mejilla y hacia fuera en la piel peribucal.
El fondo de las lesiones tiene aspecto húmedo y macerado. Se observan también pequeñas fisuras verticales en los bordes cutáneo mucosos d elabios y zonas cutáneas vecinas. Debe hacerse el diagnóstico diferencial de este tipo de lesiones, descartando causas locales desgastadas, desadaptadas que no conserva la correcta altura intermaxilar.
El tejido gingival(encías) presenta normalmente una coloración rosa pálido y se encuentra firmemente adherido al periostio del hueso alveolar que cubre la porción radicular de los dientes. En algunas alteraciones nutricionales se presenta encías hipertrofiadas, edematizadas, color rojo intenso y sangrantes a la menor presión.
Las fibras del tejido conectivo que se hallan entre el periostio alveolar y la pieza dental pueden hallarse afectadas adquiriendo las piezas dentarias movilidad y llegando en casos extremos a la ablución dentaria.
Los factores irritantes locales como ser el cálculo dental (tártaro) derivados de la mala higiene bucal agravan el cuadro, así también como las mal oclusiones dentarias.
Merece un espacio destacar la relación que existe entre nutrición y caries dental. Paradójicamente las poblaciones de naciones muy industrializadas, bien nutridas, tienen una prevalencia de caries más elevada que los pueblos de menores recursos; de esta forma las caries pueden considerarse como una enfermedad producida por los efectos locales del excesivo consumo de ciertos alimentos.
Sin embargo, en caso de alteraciones nutricionales existen trastornos en la estructura dentaria que hace a las piezas más vulnerables al proceso cariógeno.
En síntesis, de las lesiones orales descriptas debemos aclarar que ninguna de ellas es característica de una carencia generalizada o específica.
Clínicamente algunas de estas lesiones puede sugerr la posibilidad de una deficiencia nutricional subyacente, pero ninguna es característica de una carencia específica. El diagnóstico definitivo depende de la historia clínica, el examen físico, la historia nutricional, la evaluación de la dieta y estudios de laboratoria específicos cuando sea indicado.
Considerando que la supervivencia de todas las formas elevadas de vida dependen de la ingesta de alimentos para abastecer los procesos vitales y que las piezas dentarias junto al resto de las formaciones y secreciones de la cavidad bucal cumplen la función de agrupar, cortar, triturar y mezclar los alimentos para la deglución, es necesario una correcta salud bucal.
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