|
RETINOPATIA
DIABETICA
La retinopatía diabética es de gran importancia, por ocasionar
gran número de cegueras, sufriendo el 80% de los diabéticos algún
tipo de retinopatía luego de 15 años de enfermedad.
Es importante destacar que la pérdida de visión asociada a la
retinopatía proliferativa y el edema macular puede ser reducida en un
50% con la foto coagulación si son detectados a tiempo.
Para evitar la misma hay que controlar adecuadamente la diabetes y los factores
de riego de las complicaciones, especialmente la hipertensión arterial.
Hay que evitar las infecciones y las hipoglucemias.
En los diabéticos insulino-dependientes es más común la
retinopatía proliferativa, al contrario de los insulino-independientes
que presentan edema macular y cataratas.
La retinopatía no causa síntomas visuales, hasta estadios avanzados
por lo que hay que hacer un examen ocular periódico, por gente experimentada.
Tipos
de retinopatía diabética:
Habría tres tipos:
Retinopatía diabética no proliferativa:
Los estadios iniciales se caracterizan por micro aneurismas y hemorragias retinianas.
En la mayoría de los casos no progresa y no tiene efectos sobre la agudeza
visual. Sin embargo puede haber pérdida de líquido en la mácula
con edema en la misma.
Es muy difícil ver el edema de mácula con un examen oftalmológico
directo, debiendo sospecharse si hay exudados duros próximos cerca de
la mácula, enviando al paciente a un oftalmólogo.
- Retinopatía diabética preproliferativa:
Las lesiones incluyen exudados blandos, algodonosos; dilataciones venosas y
anormalidades microvasculares intrarretinianas. Las venas son irregulares, tortuosas,
con alteraciones de los capitales y algunos vasos de neovascularización.
- Retinopatía diabética proliferativa:
La de más riesgo para la pérdida de la visión. Se caracteriza
por neovascularización en la superficie de la retina y en algunos casos
en el vítreo. Los vasos se desarrollaran en respuesta a la isquemia,
con gran facilidad a las hemorragias.
- Prevención:
El DCCT demostró que el tratamiento intensivo previene o enlentece la
progresión de las complicaciones, entre ellas la retinopatía;
no habiéndose demostrado ningún otro tratamiento que reduzca la
aparición de la retinopatía.
- Evaluación y referencia del oftalmólogo:
Todos los pacientes insulino-independientes deberían tener un examen
ocular anual que incluya:
- agudeza visual,
- campo visual y
- cuidadosa evaluación con las
pupilas dilatadas.
Las indicaciones para enviar a un oftalmólogo son:
- Pacientes de alto riesgo cuando hay:
- neovascularización que cubra
más de un tercio del disco óptico;
- hemorragia de vítreo
o prerretininanas con cualquier neovascularización, particularmente en
el disco;
- edema macular.
- Enfermos sintomáticos
- disminución de la visión persistente
por 1 o más días cuando no se asocia con cambios de la glucosa
sanguínea;
- pérdida repentina de la visión e uno o ambos
ojos;
- manchas negras, hormigas o luces brillantes en el campo visual.
- Pacientes asintomáticos:
- un examen anual;
- exudados duros cerca
de la mácula;
- cualquier característica proliferativa o preproliferativa;
- embarazo.
Tratamiento:
Las únicas medidas efectivas son el control de la diabetes, los factores
de riesgo y la fotocoagulación. Cuando hay un desprendimiento de retina
y una hemorragia masiva de vítreo, se puede efectuar una vitrectomía.
INFECCIONES
EN EL DIABETICO.
Un diabético bien tratado no presenta más infecciones que la población
general, pero es muy común la infección en estos pacientes por
no estar bien controlados, agravando la diabetes, lo cual favorece las infecciones,
estableciéndose un círculo vicioso. Ante toda descompensación
de la diabetes sin causa conocida debe buscarse si existe una infección
oculta, entre ellas la tuberculosis, que había disminuido su prevalencia,
pero se ha incrementado últimamente.
Existen además ciertas infecciones que son casi específicas de
los diabéticos, o que por lo menos en presencia de las mismas hay que
buscar o descartar una diabetes u otra causa de inmuno-depresión.
La hiperglucemia y la acidosis producen alteración de la fagocitosis
y de la actividad microbicida. Alteraciones moderadas de la inmunidad mediadas
por células favorecen la tuberculosis, la coccidioidomicosis y criptococcosis.
La hiperglucemia favorece el crecimiento de ciertas infecciones por hongos,
especialmente en medio húmedos. Existen factores mecánicos que
favorecen las infecciones, entre ellos:
- Isquemia que resulta en infecciones bacterianas del pie, mixtas.
- Reflejo de la tos disminuido por una alteración cerebrovascular, ocasionando
neumonía.
- Vaciamiento de la vejiga disminuido, por neuropatía autonómica
con más infecciones urinarias.
- Incontinencia fecal, por neuropatía autonómica con maceración
cutánea.
- Rigidez y movilidad alterada, por diversas causas, favoreciendo úlceras
de decúbito.
- Menor vitalidad de la piel por la neuropatía y más facilidad
a los traumatismos internos y externos, siendo causa del reconocimiento tardío
de las infecciones.
Los procesos infecciosos son insidiosos, reconociéndose tardíamente.
El tratamiento antibiótico debe ser dirigido al germen identificado por
el cultivo, sin embargo debe iniciarse un tratamiento empírico prontamente
y ser utilizado hasta que lleguen los resultados de los cultivos. Muchas veces
el Proteus puede oscurecer el cultivo de otros gérmenes, siendo muy difícil
la determinación de anaerobios. En la tabla se ve una orientación
de los antibióticos a utilizar.
Tratamiento
antibiótico de las infecciones en diabéticos.
|
| Droga |
Dosis |
Comentario |
Infecciones
superficiales:
Cefoxitina
Ceftriaxona
Cefalosporinas
Amoxicilina +.
metronidazol.
Penicilina +
clindamicina
|
1g/8
horas IM.
1g/12 hs. IM o IV.
Varias
500 MG/ 8 horas-oral
500 MG oral 4 veces/dia
600 MG oral 2 veces / día. |
Gram.
+ y -, actividad |
Otitis
externa maligna:
Ticarcilina
Gentamicina
Amikacina
Imipenem
Ciprofloxacina
|
3g/4 horas IV.
6-8 MG Kg. día en 2-3 dosis
500 MG/12 horas IV (15-20
mg/Kg/día en 2 dosis).
500 MG/ 8 horas IV.
750 MG oral 2 por día |
Puede
ocurrir resistencia |
Infecciones
del tracto urinario:
Trimetoprima/sulfa
Ciprofloxacina
Norfloxacina
|
1
doble dosis oral
2 veces día
500 MG oral 2 veces / día
|
Es
común como primera elección.
Excelente
para organismos Gram Neg.
|
Infecciones
que son comunes o especiales a los pacientes con diabetes:
- Forunculosis, carbunclo: por razones no muy claras, los diabéticos
son más propensos a esta infecciones. Salvo que exista, insuficiencia
vascular, pueden ser tratados con compresas calientes.
- Vulvo-vaginitis y menos frecuente, infecciones escrotales: las infecciones
por Cándida ocurren comúnmente en áreas calientes, húmedas,
particularmente en genitales. Es habitual en diabéticos tipos II, obesos,
que estuvieron tomando antibióticos. Causan gran disconfort. y pueden
ser las puertas de entrada a gérmenes más virulentos. El control
glucémico y el tratamiento antimicótico local y general pueden
resolver estos problemas.
Puede la cándida producir infecciones de las vías urinarias, siendo
difícil el diagnóstico diferencial entre colonización e
infección; especialmente para obtener muestras no contaminadas en mujeres
obesas. Es mejor en esta circunstancia la obtención de una muestra por
sondaje.
- Celulitis sola o en combinación con úlceras vasculares de las
extremidades inferiores. Traumas mínimos en tejidos superficiales. También
se facilita la infección por la neuropatía periférica por
la insensibilidad a los traumas, retrasando la consulta. Las infecciones pueden
producir celulitis, necrosis de los tejidos blancos, drenajes sinusales y osteomielitis.
Se afectan predominantemente los pies, causándose por organismos aeróbicos
y anaerobios (Escerichia coli, Proteus, varias enterobacterias, varios Estreptococos,
Stafilococos, Streptococo A y B, Peptostreptococus y Bacteroides fagilis).
Varios gérmenes producen gas, resultando en crepitación en el
paciente con pie diabético, lo que debe ser diferenciado de los procesos
menos comunes pero más devastantes como la gangrena productora de gas
por clostrideos y la fasciculitis necrotizante.
Para prevenir la difusión de la infección al hueso y la necesidad
de amputación, el tratamiento debe ser agresivo, con desbridamiento y
drenaje, cultivo y antibiograma del curetaje, con un plan de antibióticos
combinados, cubriendo anaerobios e inmovilización de la zona.
- Del tracto urinario: la bacteriuria asintomática ocurre en el 20%
de los enfermos diabéticos, debiendo ser tratados en algunos casos. Los
enfermos con vejiga neurogénica son más susceptibles a las infecciones
urinarias y a las sepsis. Debe hacerse un tratamiento agresivo en casos de pielonefritis,
descartando causas de obstrucción urinaria. Los enfermos con infecciones
importantes de vías urinarias deben ser hospitalizados, realizarse el
cultivo y antibiograma para efectuar un adecuado esquema de antibióticos.
- Oído: la otitis externa maligna es relativamente rara, pero cuando
a veces ocurre es más a menudo observada en gerontes o inmunodeprimidos.
Hay un drenaje crónico del oído, con la aparición aguda
de un dolor severo. El germen más común es la Pseudomonas aeroginosa.
Este cuadro es fatal en el 50% de los casos, debiendo realizarse el tratamiento
precoz, con debridamiento, drenaje y antibióticos.
- Senos paranasales: en casos de diabéticos más controlados.
inmunodeprimidos, puede observarse la mucormicosis, ocasionado por Zygomicetos.
Estos hongos no crecen normalmente, salvo que exista gran hiperglucemia y un
medio ácido. Es un cuadro grave, con gran necrosis. Se puede extender
en unos días al tabique nasal o a los senos paranasales y a la órbita.
Si no es tratada adecuadamente puede extenderse en unos pocos días al
cerebro. Se hace el diagnóstico por la biopsia y el cultivo micológico.
El tratamiento incluye:
- corrección de la acidosis
- debiendo hacerse
el debridamiento vigoroso y repetido y
- el tratamiento micológico agresivo
con amfotericina B.
- Infecciones pulmonares: puede incluir la neumonía crónica bacteriana
y la enfermedad cavitaria pulmonar por la tuberculosis o el hongo: Cocciodiodes
immitis. Debe hacerse el cultivo y tratamiento combinado.
- Infecciones de pie: Se clasifican las mismas en:
- Leve: cuando hay ulceración superficial, la celulitis es localizada,
con purulencia mínima y no hay signos ni síntomas sistémicos.
- Moderada: la ulceración es profunda, hay absceso plantar, celulitis
del pie al tobillo,
ligera fiebre, posiblemente en picos, leucocitosis.
- Severa: extensión a la pierna, signos marcados de septicemia, fiebre
elevada, letargia, gas en tejidos y crepitación.
Sugiere una infección por anaerobios: la suciedad y el olor fétido.
Presencia de tejido necrótico y gas en tejidos, con drenaje acuoso. El
teñido del Gram es polimórfico a pesar que el cultivo muestre
un solo germen.
En las infecciones leves se puede tratar a los enfermos ambulatoriamente, por
vía oral. En las moderadas y severas, es conveniente la internación
de los pacientes, haciendo un plan de antibióticos por vía parenteral,
cubriendo anaerobios.
|