"Por muy tentadora que suena la perfecta dieta mediterránea , la simple mención de la palabra dieta puede provocar una reacción negativa en muchas personas.
Las dietas van asociadas al sacrificio y a los placeres prohibidos, y a la enfermedad. Sin embargo, la dieta mediterránea consiste en una sana y variada combinación de alimentos. Por lo general, mientras que por un lado es, sin duda alguna, placentera y apetecible, una dieta mediterránea consumida del modo adecuado puede prevenir una serie de afecciones médicas.
La dieta típica de las comunidades de los países que rodean el Mediterráneo consta de frutas frescas y verduras, legumbres y pescado, así como carne y productos lácteos. Estos ingredientes se preparan y se consumen siempre con aceite de oliva. En este artículo, Elena León Carralafuente nos habla de los beneficios para la salud del aceite de oliva para las personas con diabetes, y para quienes no tienen la afección."
Una serie de estudios ha demostrado que los índices de muerte por enfermedad cardiovascular (ECV) son más bajos en los países mediterráneos que en otras regiones. Esto parece deberse fundamentalmente a la calidad del contenido en grasas de la dieta tradicional de la región. Según estos hallazgos, las personas de esta región disfrutan de una mayor esperanza de vida que sus contemporáneos noreuropeos. Sin embargo, parece que las cualidades de esta grasa podrían influir sobre otras afecciones médicas que a su vez influyen sobre la esperanza de vida, como el cáncer.
Entre un 30 y un 40 % de la ingestión calórica en la dieta mediterránea procede de las grasas. Sin embargo, más de la mitad de estas calorías son ácidos grasos monoinsaturados que proceden del consumo de aceite de oliva. El aceite de oliva se utiliza en lugar de las grasas saturadas que habitualmente se consumen en otras regiones occidentales. El contenido y la distribución de grasas en la dieta son factores cruciales en el desarrollo de lesiones cardiovasculares. Es especialmente importante para las personas con diabetes, ya que las ECV son la causa principal de muerte prematura en esta afección.
Aceite de oliva y colesterol:
Los aceites vegetales como el aceite de coco o el de palma, que se utilizan en pastelería, contienen ácidos grasos saturados similares a los de origen lácteo, como por ejemplo la mantequilla. El aceite de oliva, por el contrario, es rico en ácidos grasos monoinsaturados (más de un 79 %), principalmente en ácido oleico. El ácido oleico es el responsable de los beneficios cardiovasculares del aceite de oliva. Los niveles elevados de colesterol en sangre que se asocian con las lipoproteínas de baja densidad (LDL) son un importante factor de riesgo de infarto de miocardio. La sustitución de grasas saturadas por grasas monoinsaturadas reduce el colesterol LDL en sangre, reduciendo con ello el riesgo cardiovascular.
La calidad de la grasa de la dieta tiene una influencia sobre el riesgo de ECV y el cáncer.
Al mismo tiempo, la concentración en sangre de colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL, a veces denominado colesterol "bueno") protege al corazón de las enfermedades cardiacas. El tercer factor de lípidos relacionados con el riesgo cardiovascular está formado por el alto nivel de triglicéridos, que nos resultarán familiares Si mencionamos que son la grasa que vemos en las carnes. En la corriente sanguínea, estos aumentan el riesgo de las partículas de LDL, al hacerlas más pequeñas y densas, una condición que les permite lesionar las paredes de las arterias con más facilidad.
El nivel de colesterol HDL en sangre se ve aumentado con el consumo de aceite de oliva. Como resultado, el colesterol es transportado de vuelta hacia el hígado para ser procesado sin que se deposite en las paredes arteriales, reduciendo así el riesgo de enfermedad cardiaca. Cuando el consumo de carbohidratos es sustituido por grasas monoinsaturadas, el nivel de triglicéridos en sangre desciende. Esto causa un aumento del tamaño de las partículas de colesterol LDL, lo cual también reduce el riesgo cardiovascular.
Otros beneficios:
Sin embargo, no todos los efectos beneficiosos del consumo de aceite de oliva se deben al ácido oleico, ni se limitan a reducir los problemas de corazón y de metabolismo de las grasas.
Otros componentes secundarios del aceite de oliva tienen también un efecto beneficioso para la salud:
Los tocoferoles, como la vitamina E, son anti-toxinas que juegan un importante papel en la reducción del riesgo cardiovascular, quizá previniendo las lesiones mediante oxígeno.
Los fenoles, hidrosolubles que se encuentran en el aceite de oliva y tienen un efecto inhibidor sobre una enzima que está implicada en el desarrollo del cáncer, también tienen propiedades antiinflamatorias.
Los compuestos aromáticos dan al aceite de oliva efectos antimicrobianos.
Los hidrocarburos como el escualeno juegan un papel protector en el desarrollo de tumores.
Los esteroles son sustancias que tienen efectos beneficiosos sobre el control de los niveles de colesterol en sangre. Reducen los niveles de colesterol total y de colesterol LDL. Los esteroles están presentes en el aceite de oliva en niveles que son suficientes para causar estos efectos beneficiosos. También se ha documentado que uno de los esteroles (beta sitosterol) tiene efectos beneficiosos sobre el cáncer de colon, de mama y de estómago.
El consumo de aceite de oliva reduce el riesgo de enfermedad cardiaca al aumentar el nivel de colesterol HDL y reducir el de colesterol LDL.
Cocinar con aceite de oliva:
Los aceites en general se modifican durante el proceso de fritura. Si la temperatura del aceite aumenta por encima del punto de ebullición, se produce compuestos que pueden ser tóxicos. El aceite de oliva, que tiene un punto de ebullición más alto que el aceite de girasol o de maíz, es más resistente que estos últimos a la hora de producir estos compuestos nocivos. La mezcla de distintos tipos de aceite no se recomienda para freír alimentos. El punto de hervor más alto del aceite de oliva haría que el aceite de girasol, por ejemplo, se queme.
Terapia nutricional:
El objetivo principal de la terapia de nutrición en personas con diabetes es ayudarles a conseguir un nivel medio de azúcar en sangre que esté lo más cerca posible del de quienes no tienen la afección.
Otros objetivos son igualmente importantes, sin embargo, y son:
Controlar o reducir los niveles de tensión arterial.
Conseguir y mantener un peso corporal razonable.
Hay muchas pruebas que demuestran que el consumo de las grasas monoinsaturadas del aceite de oliva controla con éxito los niveles de lípidos en sangre. También se ha documentado que ayuda a las personas con diabetes a mantener la tensión arterial, a mantener un peso razonable y a conseguir mediciones de los niveles de azúcar en sangre que están cercanos a los de una persona sin la afección.
Las principales autoridades en nutrición recomiendan que el consumo de grasas saturadas se reduzca de modo que no supere el 10% de la ingestión diaria de calorías, mientras que el 10 % de calorías diarias deberían proceder de las grasas poliinsaturadas, y entre un 10 y un 20 % en forma de proteínas. El resto de la ingestión calórica debería proceder de los carbohidratos y la grasas monoinsaturadas. La persona con diabetes puede decidir las proporciones de estos componentes según sus hábitos y apetencias y según el progreso obtenido con los objetivos de su terapia contra la diabetes.
Si, a pesar de dichas medidas, no se alcanzan los niveles deseados de colesterol, las grasas saturadas deberían reducirse por debajo de un 7 % aumentando de nuevo el consumo de grasas monoinsaturadas. Si los niveles de triglicéridos son superiores a lo deseado, el consejo nutricional es reducir la ingestión de carbohidratos de fácil absorción, se puede utilizar grasa monoinsaturada para producir las calorías Si la persona no tiene sobrepeso. La manera más simple, rápida y eficaz de aumentar el consumo de ácidos grasos monoinsaturados es consumir aceite de oliva.
La
evaluación de los casos clínicos
no va con nota, tiene como objeto, que los
alumnos practiquen y obtengan metodología
para la resolución de los mismos.
La no resolución no implica desaprobación
del curso.
Los casos clínicos
son para fijar el conocimiento práctico
de los pacientes. Se coloca en orden de
lo que tenemos en los archivos para no repetir
los mismos y saber cuál sería
nuestro manejo. Para las Licenciadas de
Nutrición son para entender el manejo
en equipo y hablar el mismo idioma. No se
las evaluará igual que a los médicos.
Asimismo, deben apuntar básicamente
al tratamiento nutricional.
EPROCAD
Simposios de Actualizacion en Diabetes y sus Complicaciones.