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DISFUNCIÓN SEXUAL EN PERSONAS CON DIABETES
Mac Robertson
La diabetes va asociada a varias complicaciones a largo plazo. Muchas de ellas, como la insuficiencia renal y la enfermedad cardiaca isquémica, son una amenaza para la supervivencia. Otras, como las lesiones oculares y nerviosas, tienen un fuerte impacto sobre la calidad de vida. Pero las dificultades sexuales, que afectan tanto a mujeres como a varones con diabetes, suelen recibir menos atención de la que sería necesaria, a pesar de los altos niveles de sufrimiento que generan. Se plantea aquí los riesgos de disfunción sexual en varones y mujeres con diabetes y describe las actuales opciones de tratamiento.
La disfunción sexual es una importante preocupación para las personas con diabetes. Una encuesta realizada a varones con diabetes reveló que estaban dispuestos a pagar más por el tratamiento de su disfunción eréctil que por cualquier otra complicación diabética, a excepción de la ceguera y la insuficiencia renal. La mayor parte de la investigación sobre función sexual y diabetes se ha centrado en los varones. El funcionamiento sexual de las mujeres ha recibido una atención considerablemente menor.
Mujeres con diabetes:
Una revisión reciente de 25 años de investigaciones sobre sexualidad femenina y diabetes indicó que las mujeres con diabetes afrontaban una serie de complicaciones relativas a la actividad sexual. Aunque no se observaba un aumento de los problemas de las mujeres para alcanzar el orgasmo, aumentaba el riesgo de una disminución de la excitación sexual, con una lubricación lenta y / o inadecuada, una reducción del deseo sexual y una probabilidad de que aumentase el dolor durante la penetración.
Otro estudio reciente que comparaba a las mujeres con diabetes tipo 1 con un grupo de mujeres de edades similares sin diabetes también encontró una mayor incidencia de disfunción sexual y una disminución de la lubricación. Las mujeres con complicaciones diabéticas manifestaron tener bastante menos problemas con su funcionamiento sexual que quienes no tenían complicaciones. Las mujeres del estudio con problemas sexuales (tanto aquellas con diabetes como las que no tenían la afección) manifestaron una menor calidad en sus relaciones con su pareja.
Algunas mujeres en fase inicial de diabetes tipo 1 sin diagnosticar podrían experimentar problemas de excitación sexual, pérdida del deseo sexual (libido) e incluso incapacidad de llegar al orgasmo. Sin embargo, todo vuelve a lo normal una vez que se diagnostica la diabetes y se establece una terapia con insulina. Las mujeres con una diabetes mal controlada a menudo tienen infecciones vaginales por levaduras o cándidas. El dolor asociado con este trastorno podría dificultar o imposibilitar las relaciones sexuales.
Hay otras dificultades que podrían impedir a las mujeres con diabetes disfrutar de sus relaciones sexuales. Las adolescentes con diabetes son especialmente conscientes del aumento de peso que puede generar el uso de insulina. Los problemas de falta de auto-estima o de imagen personal y los trastornos alimenticios no son poco frecuentes entre las jóvenes con diabetes.
Embarazo:
Debido a la necesidad de un estrecho control diabético a partir de la concepción y hasta el momento del parto, el embarazo de las mujeres con diabetes no siempre es la experiencia positiva que debería ser. La incapacidad de conseguir este control podría generar anormalidades en el feto o bebés con macrosomía y, por lo tanto, un mayor riesgo para la supervivencia.
No es sorprendente que la carga de los distintos riesgos potenciales que afrontan las mujeres con diabetes pueda contribuir a la pérdida de confianza sexual y la dificultad de conseguir la satisfacción sexual.
Entre los factores de riesgo de las dificultades sexuales más graves en mujeres con diabetes se encuentran el mal control glucémico, la presencia de complicaciones (especial-mente la lesión de los nervios sensoriales) y algunos medicamentos, como los antidepresivos tricíclicos, que suelen utilizarse para combatir el dolor en la neuropatía.
Varones con diabetes:
La diabetes es uno de los principales factores de riesgo de dificultades sexuales en los varones. Estas suelen manifestarse en forma de disfunción eréctil, en la cual los hombres experimentan una incapacidad persistente de conseguir o mantener una erección suficiente para desarrollar la actividad sexual de manera satisfactoria. Este trastorno es frecuente entre la población general masculina.
En los EEUU, el Estudio sobre Envejecimiento de los Varones de Massachussets descubrió que, entre los varones de edades comprendidas entre los 40 y los 70 años, entre el 39 % y el 67 % sufría algún grado de problemas de erección. La gravedad de la disfunción eréctil aumentaba con la edad.
Las encuestas sobre incidencia de disfunción eréctil en varones con diabetes son difíciles de comparar. La mayoría no diferencian entre edad, tipo o duración de la diabetes o la presencia o ausencia de complicaciones. Éste, sin embargo, no fue el caso de un reciente estudio italiano. Se realizó un seguimiento a más de 1000 varones con diabetes en Italia durante tres años; el 19 % se quejaba de disfunción eréctil. La incidencia aumentaba con la edad, la duración de la diabetes y el deterioro del control metabólico. Además, la gravedad de la disfunción eréctil iba asociada con el aumento del nivel de HbA1c. La incidencia de la disfunción eréctil también era alta en varones con diabetes tipo 2 y en quienes tenían complicaciones diabéticas.
Lesiones endoteliales:
Ha habido una tendencia a considerar la disfunción eréctil de origen diabético como algo que suele deberse a la enfermedad nerviosa; pero la erección está principalmente relacionada con el flujo sanguíneo. La excitación sexual genera un aumento del flujo sanguíneo hacia el tejido vascular del pene, hasta que un cierto grado de rigidez bloquea el flujo hacia el exterior de la sangre al comprimir las venas del pene, produciendo una erección. El pensamiento actual es que el trastorno principal en la disfunción eréctil es la disfunción endotelial. El examen ultramicroscópico de los músculos bulbo-esponjosos del pene en varones con grave disfunción eréctil de origen diabético revela un grado similar de destrucción de este tejido endotelial vascular al que se observa en la disfunción eréctil de origen no diabético.
La disfunción endotelial es la base de otros trastornos vasculares que se observan en la diabetes como la enfermedad cardiaca isquémica. Existen una gran cantidad de pruebas que indican que deberíamos considerar la disfunción eréctil como un marcador precoz que avisa de esta afección común y frecuentemente fatal. Ambas son manifestaciones de la enfermedad aterosclerótica.
La disfunción eréctil y la enfermedad cardiaca isquémica comparten otros factores de predisposición además de la diabetes, como el tabaquismo, la hipertensión y la hipercolesterolemia.
Opciones de tratamiento:
La clave de un tratamiento eficaz de la disfunción eréctil en varones con diabetes yace en el control adecuado de la glucosa mediante la modificación del estilo de vida (dieta y ejercicio), el cese del tabaquismo y el uso apropiado de la medicación oral y la insulina. Tal y como se observa en el caso de las mujeres con diabetes, no es poco frecuente ver un tipo de disfunción eréctil precoz reversible en varones con diabetes tipo 1, que mejora una vez se establece el control.
Principales avances:
Una vez que la disfunción eréctil es persistente y grave, podría responder al mismo tratamiento que la disfunción eréctil de origen no diabético. Un tipo de medicamentos conocidos como inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE – 5) han conseguido grandes avances en el control no invasivo de la disfunción eréctil. Los tres inhibidores PDE – 5 que hay disponibles en la actualidad son el Sindenafil, Talanafil. Los dos se han asociado con una mejora de la disfunción eréctil en más del 50 % de los varones con diabetes.
Nuestra experiencia es que la calidad de la erección en varones con formas graves de disfunción eréctil de origen diabético no es tan buena como en varones sin diabetes. Además, el alto costo de estos medicamentos, y el hecho de que la mayoría de los planes de seguros médicos no paguen su utilización, las deja fuera del alcance de muchas personas que podrían beneficiarse de su uso.
Tratamientos no invasivos:
Los dispositivos de aspiración son no invasivos, asequibles y eficaces. El pene fláccido se coloca en un cilindro de plástico. La presión negativa causa el agrandamiento pasivo del pene y un torniquete elástico se desliza hasta la base cuando se obtiene la rigidez suficiente, atrapando la sangre en el músculo bulboesponjoso del pene.
Los varones con trastornos del funcionamiento de los testículos (hipogonadismo), que tienen bajos niveles de testosterona, la hormona sexual masculina, podrían beneficiarse de la terapia de reemplazo de testosterona, pero es necesario tener cuidado para garantizar que no tengan cáncer de próstata. Si éste fuese el caso, hay varias terapias invasivas adecuadas.
Inyecciones en el pene:
La terapia más eficaz cuando falla el tratamiento oral es inyectar medicación en el pene para activar los vasos sanguíneos, ya sea alprostadil sólo o en combinación con otras dos o tres sustancias, como la fentolamina o la papaverina. La erección aparece a los pocos minutos de la inyección y las inyecciones son prácticamente indoloras. Cuando los varones con disfunción eréctil de origen diabético buscan tratamiento, muchos utilizan inyecciones de insulina. Esta forma de tratamiento, por lo tanto, les resulta menos problemática que a los hombres sin diabetes. El coste de estas inyecciones es considerablemente más bajo que el de los medicamentos orales.
Otros enfoques:
Los supositorios de alprostadil intrauretrales tuvieron una corta vida, ya que no sólo eran menos eficaces, sino que requerían un torniquete en la base del pene para obtener un resultado óptimo. Además, los supositorios a menudo causaban una sensación de escozor en el pene.
Cuando falla todo lo demás, o cuando los varones con disfunción eréctil prefieren evitar la necesidad constante de tratamiento a cada momento, los implantes quirúrgicos siguen siendo una terapia eficaz, aunque cara, de tratamiento. Las nuevas prótesis inflables siguen siendo eficaces y fiables durante muchos años.
Concienciación y envío precoz al especialista:
Los profesionales sanitarios de la diabetes deberían mantener una concienciación constante del profundo efecto que la diabetes podría tener sobre el funcionamiento sexual en varones y mujeres, y de la necesidad de enviar a tiempo al paciente al especialista adecuado.
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