Objetivos:
Que los alumnos
… conozcan factores nutricionales relacionados con el desarrollo del cáncer
… conozcan factores nutricionales relacionados con la prevención del cáncer
… conozcan procedimientos de elaboración industrial y/o artesanal de alimentos que actúan en el desarrollo del cáncer
… conozcan, recomienden y apliquen pautas para la prevención del cáncer
Se estima que 1de cada 3 muertes por cáncer se relaciona con la dieta y que 30 a 40% de los cánceres pueden prevenirse con una alimentación y actividad física apropiadas y manteniendo un peso corporal adecuado. Aumentar la ingesta de frutas y verduras unas 2,5 veces podría prevenir hasta un tercio de los cánceres de pulmón, gastrointestinales y de cuello de útero en el mundo.
La dieta constituye un vehículo de entrada al organismo de sustancias y compuestos capaces de comportarse como carcinógenos o anticarcinógenos.
Los agentes carcinógenos pueden inducir mutaciones en las células o promover o estimular el desarrollo del cáncer ya iniciado.
Ingestas elevadas de sustancias antioxidantes a partir de los alimentos, se asocian a menor riesgo de cáncer de mama, pulmón, esófago, estómago, próstata, vejiga, colo-rectal y de cuello uterino. Se comportarían como anticarcinógenos y podrían prevenir el daño del ADN y, a la vez, potenciar la inmunidad celular. La vitamina A y los carotenoides son posibles inhibidores de la carcinogénesis en piel, mama, esófago y aparato respiratorio.
Este efecto protector se manifiesta más intensamente con el consumo global de alimentos que con los nutrientes por separado. En cuanto a los suplementos, no siempre han demostrado claros efectos protectores y las megadosis no están exentas de riesgos.
Carbohidratos:
Una alteración severa en el metabolismo de la glucosa y el consumo elevado de azúcares refinados, son factores de riesgo para algunos cánceres. En pacientes diabéticos, se relacionó hemoglobina glicosilada elevada con aumento en el riesgo de cáncer colo-rectal.
Alto índice glucémico se asocia a glucemia e insulinemia (posprandial y en ayunas) elevadas y aumento de la actividad de IGF-1. Éste inhibe la apoptosis y aumenta la mitogénesis en células de cáncer gástrico.
Grasas:
La dieta alta en grasas no causa cáncer, pero promueve su desarrollo en personas expuestas aagentes carcinógenos, al afectar directamente a las células. Por ejemplo, puede producir cambios en la composición de la bilis, daño a la mucosa intestinal y conversión de componentes de la dieta a sustancias carcinogénicas.
Los ácidos grasos poliinsaturados n-3 se consideran un factor protector, mientras que los n-6 podrían asociarse al desarrollo de cáncer, por disminuir efectos benéficos de otros lípidos de la dieta.
Carnes:
Alto consumo de carnes rojas y carnes procesadas (salchichas, salames, jamones) se relacionó con cáncer digestivo y de mama.
Se considera que la presencia de grasas saturadas, hormonas de origen animal, hemoglobina y mioglobina son capaces de desencadenar la formación de productos cancerígenos en el intestino.
A la inversa, un consumo elevado de carnes blancas podría ser preventivo, porque contienen factores protectores, como selenio y calcio en carne de ave. Asimismo, el pescado es fuente de n-3, que ha mostrado tener efectos antitumorales.
Estilo de vida:
Una alimentación poco saludable, la falta de actividad física, un aporte energético elevado serían potenciales inductores de cáncer. La obesidad correlaciona con cáncer de endometrio y mama en la posmenopausia, a veces asociado a neoplasias en colon, riñón y árbol biliar. La obesidad glúteo-femoral, aporta riesgo para cáncer de endometrio.
El aumento de grasa corporaly/o abdominal aumenta el riesgo de cáncer de colon. Reducir el peso es beneficioso y el ejercicio regular de intensidad moderada disminuye el riesgo alrededor de un 40%.
No hay una dieta para prevenir el cáncer de colon, pero en personas con elevada ingesta de vegetales los adenomas parecen llevar más tiempo en su progresión a carcinoma, otorgando a la fibra un rolprotector.
Mientras el alcohol en exceso aumenta el riesgo para cáncer de colon, una alimentación conalto contenido de calcio y baja en colesterol podría ser protectora.
Una dieta rica en sal y alimentos ahumados al tiempo que pobre en frutas y vegetales, se relacionan con cáncer de estómago.
Mujeres que restringieron su consumo de grasas y a la vez aumentaron la ingesta de frutas y verduras redujeron el riesgo de ciertos tumores de mama y colon.
Elevado consumo de alcohol aumenta la probabilidad de tumores de garganta, laringe, esófago, estómago e hígado, entre otros, relación acentuada si se combina con tabaquismo. El consumo regular en las mujeres también puede estar relacionado con el cáncer de mama.
Métodos de cocción y conservación:
Los alimentos pueden contaminarse con carcinógenos que se forman durante la cocción y la tostación de hidratos de carbono, proteínas y lípidos, en carnes asadas o fritas a temperatura elevada o ahumadas. Se relacionaron directamente con cáncer en colon y próstata en personas con excesivo consumo de grasas muy calentadas. Los más conocidos son los benzopirenos, que normalmente forman parte del humo de la combustión de carbón.
Productos derivados de la papa durante la cocción a altas temperaturas contienen acrilamida, asociada al aumento del desarrollo de cáncer.
Las nitrosaminas, relacionadas con el salado, curado y conservación de alimentos intervienen en la carcinogénesis de esófago y estómago.
La vitamina C ha mostrado efectividad en la inhibición de nitrosaminas, con lo cual se considera un factor protector.
Frutas y verduras. Fibra dietética.
Alto consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de distintos cánceres. La protección vendría a través del aporte de carotenoides, vitaminas A, C, E, ácido fólico, selenio, indoles, isotiocianatos, polifenoles, flavonoides e inhibidores de las proteasas.
Estas sustancias actuarían inhibiendo, diluyendo y uniendo agentes cancerígenos en el tracto gastrointestinal, interviniendo como antioxidantes y/o estimuladores de células inmunocompetentes, entre otras funciones.
La ingesta de fibra disminuye el riesgo de cáncer de intestino, en especial colo-rectal. Reduce el tiempo de tránsito intestinal, al fermentar disminuye el pH intraluminal y produce ácidos grasos de cadena corta, potenciales anticarcinogénicos. Aunque no es posible corroborarlo en estudios prospectivos, se observó que el butirato a concentración fisiológica, entre otras acciones, modula la expresión de múltiples genes implicados en el cáncer intestinal.
Probablemente dietas ricas en frutas y verduras se asocien con estilos de vida más saludables, menor consumo de carnes rojas, menos tabaquismo y mayor actividad física, lo que dificulta el análisis sobre el efecto beneficioso del consumo de frutas y verduras por sí solo. De todos modos, su ingesta confiere protección contra otras enfermedades como las cardiovasculares.
En la Tabla 1 se exponen agentes relacionados con el desarrollo de distintos tipos de cáncer y en la Tabla 2 recomendaciones sugeridas para la prevención.
Tabla 1- Factores relacionados con el desarrollo de cáncer.
FACTORES |
COMPONENTES |
PROPIEDADES |
HIDRATOS DE CARBONO REFINADOS |
Alto consumo aumenta la actividad del IGF-1 |
Aumenta riesgo de cáncer gástrico, colo–rectal y posiblemente próstata |
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GRASAS DE LA DIETA |
Aumenta riesgo de cáncer de mama y colon |
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Ácidos grasos n-6 |
Aumenta factores proinflamatorios. Reduce beneficios de otros lìpidos dietarios |
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Ácidos grasos n-3 |
Efectos antitumorales. Factor protector de cáncer de colon |
|
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CARNES ROJAS Y CARNES PROCESADAS |
Grasas saturadas, hormonas de origen animal, hemoglobina y mioglobina |
Aumentan riesgo de cáncer gastrointestinal, principalmente de colon y recto; cáncer de mama hormonodependiente. |
CARNES BLANCAS |
Selenio y calcio en aves, |
Disminuyen el riesgo tumores colo-rectales. |
|
METODOS DE COCCIÓN |
Hidrocarburos aromáticos policíclicos, acrilamidas |
Relacionado con cáncer de colon, próstata y otros |
MÉTODOS DE CONSERVACIÓN |
Nitrosaminas |
Carcinogénesis de esófago y estómago. |
|
ESTILO DE VIDA |
Obesidad |
Relación con cáncer de endometrio y mama en la postmenopausia. Aumenta el riesgo de cáncer de colon |
Alcohol |
Aumenta el riesgo de tumores de garganta, laringe, esófago, estómago, colo-rectal, hígado, mama |
|
LECHE, YOGURES, QUESOS. LÁCTEOS FERMENTADOS |
Calcio. Probióticos |
Parecen reducir el riesgo de cáncer colo-rectal, Mantienen la salud gastrointestinal, mejoran la inmunidad. |
TÉ VERDE |
Catequinas |
Reduce el riesgo de algunos tipos de cáncer |
ZANAHORIA, ZAPALLO, ESPINACAS |
carotenoides |
Antioxidantes, posibles inhibidores de cáncer de piel, mama, esófago y aparato respiratorio |
PIMIENTOS, CÍTRICOS, KIWI, VEGETALES DE HOJA |
Vitamina C |
Antioxidante. Inhibe nitrosaminas. Factor protector en el cáncer gástrico |
ACEITES VEGETALES, FRUTOS SECOS, GERMEN DE TRIGO |
Vitamina E |
Antioxidante |
FRUTAS Y VERDURAS, LEGUMBRES, CEREALES INTEGRALES |
Vitaminas, fibra dietética, fitoquímicos, |
Reducen el riesgo de cáncer de mama, pulmón, esófago, estómago, próstata, vejiga, colo-rectal y de cuello uterino |
TOMATE Y DERIVADOS |
Licopeno |
Reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer, especialmente de próstata |
RÀBANOS, CRUCÍFERAS |
Isotiocianatos e indoles |
Reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer |
CEREALES, FRUTAS SECAS, CRUCÍFERAS |
Selenio |
Antioxidante, inmunomodulador |
Tabla 2 - Pautas a considerar como protección frente a la génesis del cáncer
1. Mantener un peso corporal deseable |
Evitar sobrepeso / obesidad. Realizar actividad física, entre 30 y 60 minutos al día. |
2. Seguir una dieta variada y moderada |
Incluir diversidad de hortalizas, legumbres y frutas diariamente, para asegurar cantidad apropiada de carotenoides vitaminas A, C, E, ácido fólico, calcio, selenio, fitoquímicos. |
3. Comer más alimentos ricos en fibra |
Consumir cereales integrales, granos enteros, legumbres, hortalizas y frutas. Los vegetales en su mayoría frescos o cocinados por poco tiempo, idealmente al vapor |
4. Reducir la ingesta de grasa a menos del 25% del VCT |
Eliminar en lo posible las grasas trans y limitar las saturadas, seleccionando aceites vegetales (en lugar de manteca o margarina), cortes de carne magros, leche, yogures y quesos descremados. Más allá de su posible relación con ciertos tumores, está su contribución a estados de obesidad. |
5. Si se consumen bebidas alcohólicas se recomienda moderación |
Un vaso de vino al día para las mujeres, no más de dos en los hombres |
6. Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas |
Como alternativas consumir carnes blancas (pollo, pavo, pescado) o leguminosas tantas veces como sea posible. |
7. Limitar la ingesta de azúcares refinados, sal y alimentos envasados o conservados |
Incrementar de forma relativa el consumo de cereales y derivados no procesados (integrales) y legumbres. |
8. Preferir preparaciones sencillas, naturales |
Cuidar las temperaturas de cocción. Evitar tostación excesiva, carbonizados, azúcares caramelizados quemados. |
Bibliografía
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Preguntas y Respuestas Alumnos EPROCAD
La evaluación de los casos clínicos no va con nota, tiene como objeto, que los alumnos practiquen y obtengan metodología para la resolución de los mismos. La no resolución no implica desaprobación del curso.
Los casos clínicos son para fijar el conocimiento práctico de los pacientes. Se coloca en orden de lo que tenemos en los archivos para no repetir los mismos y saber cuál sería nuestro manejo. Para las Licenciadas de Nutrición son para entender el manejo en equipo y hablar el mismo idioma. No se las evaluará igual que a los médicos. Asimismo, deben apuntar básicamente al tratamiento nutricional.
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