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FRASES DEL GENERAL SAN MARTÍN.
- Serás lo que debas ser, si no, eres nada.
- No quiero manchar mi espada con sangre de mis hermanos.
- Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida
pública que se pudiera interpretar por ambición.
- Mis necesidades están más que suficientemente atendidas con
la mitad del sueldo que gozo.
- La seguridad individual del ciudadano y la de su propiedad deben constituir
una de las bases de todo buen gobierno.
- No se debe hacer promesa que no se pueda o no se deba cumplir.
- Mi objeto desde la revolución no ha sido otro que el bien y felicidad
de nuestra patria y al mismo tiempo el decoro de su administración.
- Para defender la libertad se necesitan ciudadanos, no de café, sino
de instrucción y elevación moral.
- Los hombres no viven de ilusiones, sino de hechos.
- Es necesario tener toda la filosofía de un Séneca, o la impudicia
de un malvado para ser indiferente a la calumnia.
Cartas, anécdotas y testimonios.
José de San Martín.
"Prometo a nombre de la independencia de mi patria, no admitir jamás
mayor graduación que la que tengo, ni obtener empleo público
y, el militar que poseo, renunciando en el momento en que los americanos no
tengan enemigos."
(Palabras de 1816, José de San Martín, Libertador de América,
Instituto Nacional Sanmartiniano).
"Me considero soberanamente recompensado con haber merecido la aprobación
por el servicio que he hecho: es el único premio capaz de satisfacer
el corazón de un hombre que no aspira a otra cosa. Antes de ahora tengo
empeñada solemnemente mi palabra de no admitir grado ni empleo militar
ni publico."
(Renuncia al grado de brigadier el 26 de Febrero de 1817).
"Voy a hablar a Ud. de mi situación; ella es bien triste en el
día: a mi llegada a Europa, puse en los fondos del Empréstito
del perú, no sólo los $15.000 que se me habían librado
a cuenta de mi pensión, sino $6.000 más de mi dinero, para con
sus réditos, unido a lo que me producía mi casa en Buenos Aires,
poder sostenerme en este país hasta la conclusión de la educación
de mi hija. El perú suspendió el pago de sus dividendos; mi
renta de la finca de Buenos Aires es nominal, pues con la circulación
del papel moneda está el cambio sobre Londres a 16 peniques en lugar
de 50 a que estaba anteriormente. En tan triste situación, y para sostenerme
obscuramente, he tenido que vender a vil precio los 21.000 expuestos, no quedándome
en el día recurso alguno para subsistir, ni más atributo que
la pensión de $9.000 anuales que me tiene señalado el Congreso
del Perú. Como Ud. verá por el ajuste que en copia le incluyo,
resulta debérseme por fin de diciembre del presente año $31.000;
no se me obscurece la situación en que se hallará esa República,
y sería para mí una falta de consideración el exigir
mis atrasos".
(Carta al general O´Higgins, Londres, 1827).
El poder.
"El placer del triunfo para un guerrero que pelea por la felicidad de
los pueblos, sólo le produce la persuasión de ser un medio para
que gocen de sus derechos; mas, hasta afirmar la libertad del país,
sus deseos no se hallan cumplidos, porque la fortuna varia de la guerra muda
con frecuencia el aspecto de las más halagadoras perspectivas. Un encadenamiento
prodigioso de circunstancias ha hecho ya indudable la suerte futura de la
América; y la del pueblo peruano sólo necesita de la representación
nacional para fijar su permanencia y prosperidad. Mi gloria está colmada
cuando veo instalado el Congreso Constituyente: en él dimito el mando
supremo que la necesidad me hizo tomar."
(Carta del 20 de Septiembre de 1822, leída en el Congreso del Perú
después de la dimisión del general San Martín).
"Veo el odio cordial con que me favorecen.... Pero la continuación
hace maestros, así mi corazón se va encalleciendo a los tiros
de la maledicencia. Para ser insensible a ella me he aferrado con la sabia
máxima de Epicteto: Si se dice mal de ti, y es verdad, corrígete;
Si es mentira, ríete."
(Fuente: Nicolás Cuello, Anecdotario y directivas de San Martín).
"Al Teniente Gobernador de San Luis:
En la causa seguida a varios espías del tirano Osorio, entre los que
se halla comprendido Mateo Alegría, que se le remitió a Ud.
en meses pasados con el objetivo de que estuviera preso en esa cárcel
pública, sin embargo que la naturaleza del delito exigía lo
espiara con el último suplicio, conducido de los principios de humanidad,
he tenido a bien el 26 del pasado, fallar lo que sigue: "A Mateo Alegría
se le condena a cuatro años de obras públicas y que sea puesto
a la expectación pública con un rótulo en la frente que
diga: Infieles a la Patria, o indecentes amigos del tirano Osorio". Y
lo aviso a Ud. para que dando cumplimiento a esta mi sentencia, escarmienten
nuestros ignorantes paisanos y odien tan indigno delito contra su propio país.
JOSE DE SAN MARTIN."
(Fuente: Benjamín Vicuña Makenna, Vida de San Martín).
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