Los macrófagos tienen varias funciones de defender de los microorganismos y clarifican los detritos celulares.
Varias moléculas son esenciales para el reconocimiento, fagocitosis y clarificación de patógenos. Además, median la captación y degradación de las lipoproteínas.
Durante la aterogénesis, por ejemplo, los barredores atrapan lipoproteínas que conducen a la formación de células esponjosas que conduce a la carga de lípidos por los macrófagos.
Aunque estos eventos iniciales son silentes, estas estrías grasas involucran placas inflamatorias complejas que ocasionan mayor morbilidad y mortalidad. Así las intervenciones para reducir la formación de las células esponjosas y disminuir la respuesta inflamatoria de los macrófagos sería un tratamiento efectivo para los eventos cardiovasculares.
Las glitazonas pueden desarrollarse como antiaterogéncias por su acción de ligandos de los receptores PPAR gama. |