Deficiencia de Zinc: ¿Cuál el la intervención más apropiada?
Shrimpton, R y col. BMJ 330: 347, 2005
La deficiencia de Zinc es uno de los diez mayores factores que contribuyen a agravar las enfermedades en los países en desarrollo con alta mortalidad. La población del sudeste de Asia y África tiene un alto riesgo de tener deficiencias de Zinc; la ingesta es inadecuada en un tercio de la población y la falta de crecimiento afecta al 40 % de la población en edad escolar. Comúnmente, el Zinc es el nutriente con mayor deficiencia en los productos alimenticios que consumen los niños en el período de ablactación.
Del análisis de varios trabajos publicados por la OMS y UNICEF, se encontró lo siguiente:
- - Hay fuerte evidencia de que la suplementación con Zinc mejora el pronóstico de los chicos con enfermedad diarreica. El análisis de casos mostró que los chicos con diarrea aguda que eran suplementados con Zinc tenían un 15 % menos de probabilidades de continuar con la enfermedad comparados con el grupo control. Los chicos con diarrea crónica tenían un 42 % menos de fallas en el tratamiento o muerte si tomaban suplementos de Zinc.
- - La suplementación parece ser más beneficiosa en chicos con bajo peso de nacimiento y aquellos con retraso en el crecimiento o deficiencia de Zinc. La suplementación en niños con bajo peso al nacer en Brasil durante las primeras 8 semanas redujo la diarrea y tos en un tercio durante los 6 primeros meses de vida.
- - Otros estudios demostraron que la suplementación disminuye la diarrea un 18 % y un 41 % la neumonía en chicos preescolares.
- - También se demostró que la suplementación en niños con bajo peso al nacer en India redujo la mortalidad infantil en un tercio.
- - La suplementación materna durante el embarazo mejora el estado inmunitario neonatal, la morbilidad neonatal y la infección infantil pero no el peso de nacimiento.
- - Un meta análisis en chicos prepuberales mostró que el peso y la altura mejoraron sólo moderadamente y la mayor respuesta fue de aquellos que inicialmente tenían retraso en el crecimiento.
- - Ensayos en niños de 0 a 6 meses mostraron efectos sobre el crecimiento sólo en aquellos con deficiencia de Zinc inicial.
En cuanto a la administración, el Zinc no debe suministrarse como un único micronutriente
para tratar las deficiencias. Si los suplementos se dan en forma aislada pueden interferir unos con otros. La tendencia es utilizar un suplemento con varios micronutrientes durante el embarazo o lactancia.
La fortificación de alimentos en los países en desarrollo se limita al Yodo y al Hierro.
Para fortificar con Zinc alimentos se deben llevar a cabo maniobras innovadoras, además de adecuar las dosis para evitar interacciones no deseadas.
Aumentar el consumo de alimentos con alto contenido en Zinc es la solución más sostenible a largo plazo. Las estrategias se desarrollan hacia la agricultura, la industria, el proceso casero de la comida y modificaciones dietarias.
El contenido de Zinc se relaciona con el contenido proteico del alimento, la disponibilidad es mayor en aquellos ricos en proteína animal.
Por esto los esfuerzos que se están llevando a cabo son para producir cereales con mayor contenido de Zinc aprovechable (disminuyendo los inhibidores como los fitatos y aumentando los realzadores de la absorción como los aminoácidos sulfurados).
A nivel familiar, los métodos que incrementan la disponibilidad del Zinc en legumbres y cereales incluyen la fermentación y el remojo.
Todas las intervenciones requieren tiempo y esfuerzo lo cual lleva tiempo. Y todavía no existe evidencia de la efectividad en la prevención de la deficiencia de Zinc, especialmente en madres y niños.
Lic. Natalia Cicerone. |