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Tratamiento y prevención de la obesidad: ¿Cuál es el rol del ejercicio? Jakicic, J. y Otto, A. Nutrition Reviews. 64: 2. Pag. S57-S60. 2006
La prevalencia de sobrepeso (IMC >25) y obesidad (IMC>30) ha ido en aumento en las últimas décadas. Actualmente en EEUU el 65 % de los adultos tienen sobrepeso y el 30 % de ellos son obesos.
Este aumento de la obesidad es preocupante por su relación con numerosas enfermedades crónicas como la DBT, las enfermedades cardiovasculares y varias formas de cáncer.
Varios estudios han demostrado que el ejercicio y el aumento del gasto energético tienen una relación inversa con toda causa de mortalidad.
El mejoramiento cardiorrespiratorio a través del ejercicio disminuye el riesgo de muerte.
Estudios a corto plazo mostraron la magnitud del descenso de peso alcanzado con el ejercicio solo o con la combinación de dieta más ejercicio. Por ejemplo el Hagan et al. Informó reducción de peso de 11,4 %; 8,4 % y 0,3 % en hombres que realizaron 12 semanas de dieta más ejercicio, dieta sola o solo ejercicio respectivamente. El patrón de descenso de peso en las mujeres fue semejante, con disminución de 7,5 %; 5,5 % y 0,6 % en los 3 casos respectivamente. Otros estudios llegan a resultados semejantes reflejando que la realización de ejercicio aumenta la pérdida de peso el sumarse a la dieta pero que la sola realización de ejercicio produce una pérdida de peso menor que la realización de dieta en forma exclusiva.
Otros investigadores demostraron que el déficit de energía semejante realizado a través de disminución de la energía incorporada o el aumento de la energía eliminada podría resultar en cambios de semejante magnitud en el peso corporal.
La cantidad de ejercicio necesario podría dificultar su realización en muchos sujetos. Por ejemplo se recomienda disminuir en 500 -1000 Kcal/día para disminuir 1 a 2 libras semanales si se mantiene constante la eliminación de energía. Para obtener esta misma pérdida de peso en un individuo de 80 Kg es necesario de 1 hr. 23 min. a 2 hrs. 45 min. de caminata enérgica (4 METS) por día si la energía ingresada se mantiene constante. Lo cual sugiere que la combinación de una disminución moderada de energía ingerida y un aumento moderado de la energía eliminada a través del ejercicio podría ser más plausible de realizar. Pero se vio que si bien el impacto del ejercicio sobre el descenso de peso durante el inicio del tratamiento (aproximadamente 6 meses) es modesto, podría ser mas importante para la continuación de la pérdida de peso y/o mantenimiento de ese descenso de peso mas allá de este período, aunque siempre en combinación con dieta.
Ha sido demostrado que 30 min. /día de actividad física moderada reduce el riesgo de enfermedades crónicas. Actualmente 10000 pasos/día es recomendado para mejorar la salud y hay coincidencias que esto equivale a 30 min. de actividad física moderada.
Se habla de 60 min. /día de actividad física moderada para prevenir la ganancia de peso y 60 a 90 min. /día para evitar recuperar peso luego de un descenso significativo del mismo.
La actividad física intensa o la moderada tendrían semejante efecto sobre la perdida de peso si la energía eliminada es semejante, por lo tanto la intensidad de la actividad del ejercicio se debería ajustar en los distintos individuos a sus posibilidades físicas y preferencias.
En cuanto a los ejercicios de resistencia no se observó diferencia significativa en la pérdida de peso comparado con otros tipos de ejercicios. Si podrían ser importantes en estos pacientes porque mejorarían la fuerza de los mismos lo cual tendría un impacto positivo sobre la función física de estas personas.
Dra. Mariana Pérez
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