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Modificaciones del tratamiento en respuesta al mal control de la hipertensión, la dislipemia y la diabetes mellitus
Rodondi N, Peng T. y colaboradores. Annals of Internal Medicine, 2006, 144: 475-484.
El mal control de los factores de riesgo coronario resulta frecuente. La calidad de la atención médica puede verse reflejada al evaluar las modificaciones terapéuticas realizadas por el profesional en respuesta al mal control de estos factores.
Se estudió una amplia población en la que se evaluaron las modificaciones terapéuticas indicadas por los médicos en respuesta al mal control de la hipertensión, la dislipemia o la diabetes.
Se evaluó retrospectivamente a una cohorte de 254.238 pacientes del Norte de California durante un período de 18 meses comprendido entre el 2002 y el 2003. Los participantes del estudio fueron pacientes con mal control de una o más de los facto-res de riesgo evaluados. Los investigadores evaluaron la proporción de personas con mal control en los que los médicos realizaron modificaciones en el tratamiento farmacológico dentro de los 6 meses. Se consideró que recibieron una atención apropiada en el caso de lograr un retorno al buen control a los 6 meses con o sin modificación del tratamiento farmacológico.
En el 64% de los sujetos con mal control de la presión arterial sistólica se indicaron modificaciones en el tratamiento farmacológico. En el caso del mal control de la presión arterial diastólica, el 71% de los pacientes realizaron cambios en el tratamiento. En lo que respecta al mal control del colesterol LDL y del Hemoglobina glicosilada, el 56% y el 66%, respectivamente efectuaron modificaciones terapéuticas. Los cambios más frecuentes fueron el aumento del número de tipos de medicaciones (del 70 al 80%) y el aumento de la dosis (del 15 al 40%). En los casos en los que no se modificó el tratamiento farmacológico, entre el 7 y el 11% de los que presentaron un mal control de la presión arterial, y sólo entre el 3 y 4% de los pacientes con mal control del LDL colesterol y de la HbA1c, retornaron a valores normales. Los sujetos con lesión de órgano blanco, peor control basal y más de uno de los tres factores evaluados alterados presentaron una mayor probabilidad de recibir atención apropiada.
Los autores consideran que a pesar de que una las limitaciones de este trabajo fue falta de medición de las preferencias de los pacientes y la adherencia al trata-miento, permitió medir la calidad en la atención. Señalan que muchos de los pacientes estudiados con mal control de la hipertensión, la diabetes o la dislipemia recibieron indicación de modificar el tratamiento farmacológico. Por lo tanto, en relación a la forma utilizada para medir la calidad de la atención, fueron apropiadamente asistidos.
Dra. Debbie Rosenberg
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