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Relación entre los cambios en la actividad física y el índice de masa corporal (IMC) durante la adolescencia: un estudio longitudinal multicéntrico
Kimm, S., Glynn, N., Obarnezek, E. y col. Lancet 366: 301, 2005
El estudio es justificado por la relación entre la disminución en el IMC y la actividad física, así como su prevención en la obesidad que ha sido demostrado en los adultos, pero la información sobre esto en los adolescentes es desconocida. Se tomaron en los Estados Unidos (2 colegios, Cincinnati y San Francisco) 1152 chicas negras y 1135 blancas y se les hizo un seguimiento en los cambios en el IMC y la adiposidad con relación a su actividad física, seguidas desde los 9 o 10 años hasta los 18 o 19, época crítica en que se incrementa el riesgo de obesidad por disminución en la actividad física habitual.
El IMC y la suma de los pliegues cutáneos (tríceps, subescapular y suprailíaco) fueron evaluados cada año, la actividad física habitual en el año 1 (línea de base), 3, 5 y 7 a 10 años, con ésta se clasifican las participantes en activas, moderadamente activas o inactivas. Se usó un cuestionario para valorar la actividad física extracurricular (fuera del colegio) el cual da un puntaje que se calcula para obtener una estimación del equivalente metabólico en una semana denominado en el estudio MET-times. También se les enseñó a llevar un registro acerca de las calorías ingeridas y hasta el consumo de cigarrillos.
Se demostró una significativa relación entre la actividad física y los cambios en el IMC y la suma de los pliegues mencionados en su transición de la niñez a la edad adulta. Esta población tuvo una pronunciada declinación en la actividad física mientras sus cifras de sobrepeso y obesidad se duplicaron sin un incremento importante en las calorías ingeridas concomitantemente. Se encontró que una disminución en la actividad física de 10 MET-times por semana (equivalente a 2-5 caminatas vigorosas por semana) fue asociada con un incremento en su IMC de 0.14 kg/m 2 para las chicas negras y de 0.09 para las blancas, aún luego de ajustar otros factores. En las edades de los 10 a los 19 años, las diferencias en el IMC entre las chicas activas e inactivas fue de 2.98 para las negras y de 2.1 para las blancas, mostrándose similares resultados en la suma de los pliegues cutáneos.
Conclusión: Los cambios en los niveles de actividad física en las chicas de los Estados Unidos durante la adolescencia, influyen cambios significativos en el IMC y la adiposidad. Así que, prevenir la exagerada disminución en la actividad física durante la adolescencia es un método importante para reducir la obesidad.
Dr. Carlos G. Montoya.
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