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Niacina en el síndrome metabólico, más riesgo que beneficio?
Ginsberg H.N.
Endocrinology & Metabolism 2006; 2: 2-3.
La niacina o ácido nicotínico es una vitamina hidrosoluble que fue usada durante mas de 4 décadas para el tratamiento de las hiperlipidemias, específicamente para las hipertrigliceridemias, los niveles de LDL colesterol y el incremento del colesterol de HDL. También reduce la lipoproteína (a), el fibrinógeno, y el activador del inhibidor del plasminógeno 1.En combinación con recinas quelantes de ácido biliar y estatinas, reducen la progresión de las enfermedades coronarias.
En el Proyecto de Drogas Coronarias (CDP), la niacina reduce los eventos coronarios no fatales y mejora la sobrevida en enfermos coronarios.
En el tejido adiposo la niacina inhibe la acción de la lipasa hormonosensible, disminuyendo los ácidos grasos circulantes y la producción de VLDL. Adicionalmente la niacina decrece la remoción del plasma de la apolipoproteina A-I.
Por lo expuesto es de esperar que la niacina sea prescripta en pacientes con síndrome metabólico que también tienen hiperlipidemia y defectos trombóticos y fibrinolíticos
Por qué el uso de la niacina está limitado en pacientes con insulinoresistencia (RI) con o sin diabetes mellitus?
De varios efectos colaterales que limitan su uso, la mayor limitación se debe a su efecto sobre la sensibilidad a la insulina y sobre los niveles de glucosa plasmática.
Los mediadores de niacina se incrementan en la (RI) así como su efecto antilipolítico sobre el tejido adiposo. No se puede establecer como la niacina afecta la sensibilidad a la insulina pero estudios tempranos sugieren que empeora la glucemia en pacientes diabéticos tratados con niacina.
La asociación Americana de Diabetes recomienda usar una dosis moderada de niacina
(750 a 2000 mg día) ajustando si fuese necesario el tratamiento de la diabetes.
El Programa Nacional de Educación para el Colesterol Panel III (NCEP ATPIII) no puede establecer los efectos de la niacina sobre la glucosa en sangre pero si establece que empeora la (IR).
En vista de estos estudios es conveniente considerar tempranamente a la niacina en el tratamiento de la dislipidemia del diabético.
Un grupo de expertos en lípidos, europeo, aconsejan el uso de niacina en diabéticos tipo 2 y en síndrome metabólico.
Los ensayos randomizados sugieren un uso prudente de niacina en diabéticos. Hay datos limitados recordando los beneficios a largo plazo en pacientes con síndrome metabólico y con (IR) sin diabetes.
Poniendo todos estos hallazgos la habilidad de la niacina para enlentecer la progresión de la enfermedad coronaria y reducir eventos coronarios conjuntamente con drogas que descienden el LDL colesterol como las estatinas, tiene mayor peso que el efecto sobre la regulación de la glucemia en pacientes con buen control de la diabetes.
Lo primordial es lograr un buen control de la glucemia antes de dar niacina y luego hacer las correcciones si fuese necesario.
Yo soy menos partidario del uso de niacina en individuos sin diabetes con IR y SM.
No hay duda que la niacina empeora la IR y puede convertir prediabéticos en diabéticos
dándole a ellos un significativo aumento del riesgo de varias comorbilidades.
No sé si el efecto de la niacina sobre los lípidos pesa mas que la (IR) pero
sin mejores datos que indiquen los beneficios a largo plazo del tratamiento con niacina en pacientes con (IR) sin diabetes continuaré usando otros medicamentos que modifiquen los lípidos en estos casos
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