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Suplementación con calcio durante la infancia: efectos a largo plazo sobre la mineralización ósea.
Abrams, S. Nutrition Reviews 63: 251, 2005.
En los últimos 20 años una gran cantidad de estudios demostraron la crucial importancia del pico de crecimiento puberal en la determinación de la masa ósea total en la vida adulta. Se estima que el 25 % de la masa ósea adulta se obtiene durante esos 2 años de “pico” en el crecimiento. Esta rápida mineralización se obtiene por un marcado aumento en la fracción absorbida de calcio en la dieta. Este conocimiento ha llevado al concepto de que la osteoporosis del adulto tiene sus raíces en la infancia y adolescencia. Existen numerosas guías dietarias y trabajos que fuertemente apoyan la maximización del pico de crecimiento óseo durante la adolescencia temprana ya sea aumentando los aportes de calcio de la dieta o suplementando la misma si los requerimientos no pueden ser cubiertos sólo con la dieta.
Por lo tanto los interrogantes serían, cuál es la información reciente que avale o no estos conceptos y si ésta puede determinar una política tanto pública como individual en el consejo nutricional.
Está demostrado que la ingesta óptima de calcio no se logra en la mayoría de los chicos durante la pubertad. Una gran cantidad de trabajos demostraron que la ingesta óptima de calcio necesaria para maximizar la retención ósea durante la mineralización en la pubertad sería entre 1200 mg/día y 1500 mg/d, estableciéndose como ingesta adecuada por la “Dietary reference Intake” en el año 1997 como 1300 mg/d para hombres y mujeres entre 9 y 18 años. A pesar de varios intentos no se ha logrado aumentar significativamente los aportes diarios de calcio en adolescentes, por lo cual se considera probable que en un futuro inmediato será necesario medidas agresivas de fortificación para lograr los objetivos planteados, como fortificación de granos o la utilización de suplementos de calcio (comprimidos).
En consecuencia, se han desarrollado numerosos trabajos que evaluaron los beneficios de la suplementación con calcio por un periodo de 1 a 4 años, hallándose en general beneficios (aumento del contenido total óseo o de la densidad mineral ósea) con un aporte adecuado de calcio (por cualquiera de las formas mencionadas) tanto en chicos pre como post púberes, sin informarse efectos dañinos.
Sin embargo un hallazgo sorpresivo fue informado, cuando los pacientes eran re-evaluados luego de suspender la suplementación con calcio, el beneficio relativo sobre el placebo no persistía a largo plazo.
En función de los hallazgos descriptos, se aconseja:
- Para aquellos adolescentes cuya ingesta de calcio se encuentra entre 700 y 1200 mg/día: resulta difícil justificar la suplementación de calcio en este grupo en función de la data actual. Es razonable aconsejar al pediatra fomentar e intentar lograr ingestas mayores de calcio en sus pacientes.
- Para aquellos con ingestas muy bajas (500 - 600mg/día) se aconseja suplementar a aquellos pacientes que presenten enfermedades que afectan el metabolismo óseo, fuerte historia familiar de osteoporosis, o falta de actividad física, si es que el objetivo no puede alcanzarse a través de la dieta.
Otros beneficios conocidos del aporte adecuado de calcio, como disminución de peso, disminución de la presión arterial, disminución del riesgo de cáncer, descriptos en adultos, no están bien determinados en adolescentes y niños.
Dra. Agustina Álvarez
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