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El tracto gastrointestinal como órgano blanco de la insulina administrada por vía oral.
Shehadeh Naim, Sukhotnik Igor y Shamir Raanan. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition, setiembre 2006, 43: 276-281.
La insulina está presente en la leche humana y la leche de otros mamíferos y la administración por vía oral ha demostrado tener un efecto trófico sobre el intestino delgado de animales de experimentación. La vía oral de esta hormona estimula la proliferación de células epiteliales en la mucosa intestinal de ratones que son amamantados y estimula la maduración de enzimas como las disacaridasas. Algunos de estos efectos fueron demostrados también en humanos. La insulina actuaría a través de receptores específicos que se encuentran en la membrana celular luminar y basocelular de los enterocitos. Además, en animales de experimentación la insulina administrada por vía oral demostró tener efectos sistémicos sobre la glucemia y el perfil lipídico y produjo atenuación del proceso aterosclerótico.
Los niveles de insulina en la leche humana: La leche humana y bovina madura contienen aproximadamente 50μU/ml de insulina y en el calostro la concentración es cerca de diez veces superior.
Efectos locales sobre el tracto gastrointestinal: Los enterocitos presentan receptores de insulina en la membrana celular luminar y basocelular. Estos receptores son similares a los receptores de insulin growth factor I y II (IGF I y II).
Los mecanismos responsables de los efectos sistémicos de la administración oral de insulina no han sido aclarados. Podrían estar relacionados con la activación de receptores intestinales o con la absorción de fragmentos activos.
La insulina por vía oral demostró tener efectos tróficos gastrointestinales con aumento de la maduración y mejoría de la función. En humanos, algunos investigadores demostraron que la administración enteral de insulina en prematuros incrementó la función del tracto gastrointestinal, con aumento de la actividad de la lactasa.
La insulina oral demostró tener efectos beneficiosos en el crecimiento gastrointestinal y en la recuperación del intestino delgado de animales de experimentación luego de la resección o isquemia intestinal.
Efectos sistémicos: La insulina es una macromolécula que generalmente no se absorbe a nivel intestinal, por lo tanto sus efectos son principalmente locales. Sin embargo, en estudios en animales neonatos y amamantados la administración de altas dosis por vía oral produjo una reducción de la glucemia.
A nivel del perfil lipídico, la insulina oral disminuyó niveles de triglicéridos plasmáticos y colesterol.
El aumento de la permeabilidad intestinal podría permitir el pasaje de antígenos y el desarrollo de diabetes autoinmune. La administración de insulina por vía oral reduciría la permeabilidad intestinal y la exposición a proteínas de la dieta que desencadenarían enfermedades autoinmunes.
Conclusiones: la insulina oral tiene efectos beneficiosos en la maduración gastrointestinal y en la adaptación luego de la resección intestinal. En algunos modelos animales también se detectaron efectos sistémicos favorables en la glucemia y los niveles de lípidos séricos y atenuación de aterosclerosis y procesos autoinmunes.
Dra. Debbie Rosenberg
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