META-ANÁLISIS COMPARANDO EL EFECTO DE LAS THIAZOLIDINDIONAS SOBRE LOS FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULARES Chiquette, E, Ramirez, G, DeFronzo, R. Arch.Intern.med.2004; 164: 2097 -2104
Son deseables las estrategias que mejoren los factores de riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes si se quiere prevenir el aumento de riesgo de enfemedad cardiovascular. Los resultados del UKPDS han demostrado que el mejor control glucémico, mas allá del tratamiento farmacológico empleado para alcanzar la reducción de la HbA1c, puede reducir significativamente las complicaciones microvasculares pero no altera de manera significativa la incidencia de enfermedad cardiovascular. Desde que los antihipertensivos e hipolipemiantes demostraron disminuir la incidencia de enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2, hay una necesidad de que la medicación antidiabética también esté dirigida a la acelerada aparición de enfermedad cardiovascular en ellos. Por lo tanto en pacientes con diabetes tipo 2, todas las opciones terapéuticas deben ser evaluadas en sus efectos sobre los factores de riesgo cardiovascular además del control glucémico. Este es un meta-análisis de estudios controlados, randomizados de pioglitazona y rosiglitazona en pacientes con diabetes tipo 2 para evaluar su efectos sobre el control glucémico, lípidos, presión arterial y peso.
MÉTODOS: Se buscó bibliografía en bases de datos electrónicas publicadas hasta enero de 2004. Además se revisaron dentro de "nuevas aplicaciones de drogas" para rosiglitazona y pioglitazona, disponibles en el sitio de la F.D.A (Food and Drug Administration) y abstract de recientes reuniones (por ejemplo de la American Diabetes Association). Se incluyeron estudios controlados randomizados de pacientes con diabetes tipo 2 que compararon pioglitazona o rosiglitazona con placebo por 12 semanas. Primeramente el análisis fue para comparar thiazolidindionas con placebo. Luego fue para identificar si el tratamiento con pioglitazona difiere del de rosiglitazona en cualquiera de los resultados analizados.
RESULTADOS: Treinta y tres estudios controlados randomizados fueron identificados. Más de 3000 sujetos estuvieron incluídos en 10 estudios controlados randomizados evaluando pioglitazona y más de 5000 en la evaluación de rosiglitazona. Los sujetos enrolados en los estudios evaluando pioglitazona y rosiglitazona tenían edades similares (56,6 vs 57,5 respectivamente), al igual que el IMC (29,3 vs 29,7). La duración media del tratamiento dentro de los estudios fue de 16 semanas para pioglitazona y 26 semanas para rosiglitazona. Una minoría de los estudios reportó una estrategia de mantenimiento de peso durante la duración del protocolo. Ambas drogas demostraron similar descenso en los niveles de hemoglobina glicosilada de 1 % a 1,5 %; y similar incremento en el peso corporal de aproximadamente 3 kg. Pioglitazona redujo significativamente los triglicéridos (-40 mg/dl), aumentó las HDL (+4,6 mg/dl) y mostró un efecto neutral sobre LDL y colesterol total. Rosiglitazona aumentó significativamente HDL (+2,7 mg/dl) pero incrementó el nivel de LDL (+15 mg/dl), el colesterol total (+21 mg/dl) y demostró un efecto neutral sobre el nivel de triglicéridos. No había datos disponibles sobre pioglitazona y presión arterial. Rosiglitazona tuvo un efecto neutral sobre la tensión arterial sistólica y diastólica.
CONCLUSIÓN: Ya que el 80 % de los pacientes diabéticos tipo 2 tienen síndrome metabólico, sus componenetes son factores apropiados para evaluar los beneficios de terapias emergentes para esta enfermedad. Las thiazolidindionas tienen efectos similares sobre el control glucémico y sobre el peso corporal. (Ambas lo incrementan pero algunos estudios demostraron una relación inversa entre el peso corporal y la hemoglobina glicosilada). Rosiglitazona tiene un efecto neutral sobre la presión arterial y ambas demostraron disminuirla en pacientes diabéticos tipo 2 hipertensos. Pioglitazona produce un mejor perfil lipídico. Son necesarios estudios comparativos así como de más largo plazo, sobre los efectos en los factores de riesgo cardiovascular para determinar si hay diferencias en la eficacia entre las dos thiazolidindionas. Este meta-análisis no debe utilizarse para juzgar la habilidad de cada una de estas drogas para reducir la incidencia de eventos cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2. Los efectos a largo plazo de pioglitazona y rosiglitazona sobre la morbilidad y mortalidad cardiovascular están siendo evaluados en varios estudios controlados randomizados de largo plazo: ADOPT, RECORD y PROACTIVE.
A distancia: 4 módulos, pudiendo comenzar el curso en cualquier momento del año, pero debe completarse los cuatro.
Consiste en 300 horas anuales, que pueden incrementarse, en caso de que los alumnos acrediten otras actividades teórico práctica en pie diabético