Importancia pronóstica de la presencia de síntomas en pacientes que serán sometidos a un test de ejercicios para evaluar la enfermedad coronaria conocida o sospechada Jones, R. C.; Pothier, C.; Blackstone, E.; y cols.
American Journal of Medicine, 2004, vol 117, 380-389
Este fue un estudio que se realizó en una clínica de Cleaveland en enero 1996 y diciembre de 1999 a todos los pacientes que concurrían para realizarse un test de ejercicio.
Incluyeron 10.870 pacientes sin historia previa de revascularización miocárdica, falla cardíaca, o arritmias.
Es conocido que factores de riesgo tales como diabetes, tabaquismo, son predictores de mortalidad, pero el propósito del estudio fue determinar el valor pronóstico independiente del dolor de pecho en los pacientes con enfermedad coronaria.
Por protocolo a todos los pacientes se le realizaban 3 preguntas para caracterizar al dolor, los que respondieron afirmativamente a las 3 se los incluyó dentro del grupo con angina típica, los que respondieron en forma afirmativa a 2 con angina atípica, los que obtuvieron menos de 2 respuestas afirmativas en el grupo con dolor no anginoso, también se incluyeron a aquellos asintomáticos o los que refirieron disnea.
La presencia de síntomas no se asoció independientemente con un aumento de la mortalidad entre los pacientes con enfermedad coronaria.
Pacientes con perfiles de riesgo similares y diferente sintomatología tuvieron un riesgo de mortalidad comparable. Esto sugiere que la sintomatología aislada puede ser menos importante que todos los factores de riesgo. Es más, la ausencia de síntomas en un paciente con un perfil de riesgo adverso no debe tomarse como pronóstico más favorable.
Los resultados no implican que la descripción del dolor de pecho sea menos relevante. Mientras que la presencia o ausencia de síntomas es menos importante para determinar pronóstico que el perfil de riesgo, una vez que el paciente desarrolla dolor de pecho su caracterización fue importante, porque se encontró que los pacientes con anginas típicas poseían un aumento en el riesgo de mortalidad en comparación a los que tenían angina atípica o dolor no anginoso.
A distancia: 4 módulos, pudiendo comenzar el curso en cualquier momento del año, pero debe completarse los cuatro.
Consiste en 300 horas anuales, que pueden incrementarse, en caso de que los alumnos acrediten otras actividades teórico práctica en pie diabético