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Manejo con estatinas de los lípidos en Diabetes Tipo 2.
Irons Brian K y Kroon Lisa K, Ann Pharmacother 39:1714-1718, 2005.
Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un elevado riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. El control metabólico (descenso de la hiperglucemia) ha mostrado un efecto significativo para prevenir las complicaciones microvasculares de la diabetes, no así de las macrovasculares. Últimamente, la terapia de protección cardiovascular se ha focalizado en otros aspectos de la misma: manejo agresivo de la presión arterial y de los lípidos sanguíneos, antiagregantes plaquetarios y abandono del hábito de fumar.
El objetivo de esta revisión es proporcionar una actualización sobre el manejo de los lípidos y las recientes modificaciones en las líneas guías para el empleo de las estatinas, expresamente en pacientes con diabetes tipo 2.
Los estudios se obtuvieron mediante la búsqueda a través de MEDLINE (de abril de 1996 a abril de 2005) y se analizaron específicamente el Heart Protection Study (HPS) y el Collaborative Atorvastatin Diabetes Study (CARDS).
El HPS, un estudio multicéntrico, randomizado, controlado, placebo, doble ciego; que usó simvastatina 40 mg/día demostró una reducción de riesgo relativo aproximadamente en el 25 % de pacientes con diabetes (primer evento coronario), observándose una reducción similar en aquellos sin diabetes. En sujetos con diabetes, una reducción significativa de acontecimientos coronarios fue notada independientemente del nivel de colesterol de base. Mientras que el CARDS, otro estudio randomizado, multicéntrico que evaluaba el efecto de bajas dosis de atorvastatina (10 mg/d vs placebo) demostró una reducción del riesgo relativo del 37 % de morbilidad cardiovascular en pacientes con diabetes.
Conclusiones: En general el riesgo para eventos cardiovasculares debería estar a la vanguardia de decisiones sobre cómo tratar agresivamente la dislipidemia con estatinas en pacientes con diabetes tipo 2. De acuerdo con la literatura actual, el objetivo LDL-C, basado en pruebas clínicas y las recomendaciones del ATP III y de la ADA, debería estar basado en el riesgo cardiovascular de cada individuo. Para pacientes con diabetes pero ninguna historia de enfermedad cardiovascular, el objetivo LDL-C de menos de 100 mg/dl se disputaría entre aquellos con niveles de LDL-C moderadamente o severamente elevados. En prevención primaria, cuando el nivel de LDL-C está un poco por encima de los niveles de objetivo corrientes (ej: 115 - 125 mg/d), una reducción del 30 % - 40 % en los mismos, es prudente. En aquellos con enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2, un objetivo más estricto en el nivel de LDL-C (menos de70mg/d) es requerido en base al riesgo cardiovascular; sin embargo, otros estudios clínicos serían necesarios para confirmarlo. Las ventajas a largo plazo de la terapia con estatinas pesan más que el pequeño riesgo de efectos adversos observados con esta clase de droga.
Dra. Lorena Zanone
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