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Tabaquismo, homocisteína y grado de retinopatía arteriolar. Rui Hu, Xiang-Xian Zhan, Wei-Qun Wang y col. Atherosclerosis, 183: 95-100; Enero 2005.
Las arteriolas de la retina comparten similares características anatómicas y fisiológicas con la microcirculación coronaria y cerebral. Por esto, la enfermedad microvascular de la retina reflejaría la presencia de enfermedad microvascular sistémica.
Estudios recientes mostraron que sujetos con arteriopatía de la retina tenían alta incidencia y mortalidad por enfermedad cardiovascular incluyendo: Accidente Cerebrovascular (ACV) y Enfermedad coronaria; lo cual se veía en pacientes jóvenes sanos, sin diabetes ni hipertensión arterial (HTA). Esto sugeriría que existen otros factores distintos al envejecimiento y la hipertensión para el desarrollo de aterosclerosis.
Además el alto grado de retinopatía arteriolar se relaciona con mayor riesgo cardiovascular, así como la hiperhomocisteinemia también incrementa este riesgo pero interaccionando con otros factores de riesgo, particularmente el hábito de fumar.
Queda por aclarar qué relación existe entre el fumar, los niveles de homocisteína plasmática y la retinopatía arteriolar.
Este estudio investigó la relación e influencia del hábito de fumar y los niveles de homocisteína sobre el grado de retinopatía arteriolar. Se tomaron 243 sujetos sanos de nacionalidad china que habían sido sometidos a un examen anual de salud, entre 2001 y 2002. Se los dividió en dos categorías: Fumadores y No fumadores, y dentro de los primeros, en Fumadores Fuertes y Fumadores Light si el consumo era > 20 y < 20 paquetes por día respectivamente. Se definió la presencia de HTA con cifras superiores a 140/90 mmHg, y se diagnosticó Diabetes con glucemia en ayunas >126 mg/dl. El sobrepeso fue definido con un IMC > 25 Kg/m2.
La retinopatía arteriolar se examinó por oftalmoscopía, sin midriasis. Las lesiones encontradas se documentaron como Presencia vs. Ausencia de lesiones; (estrechez arteriolar focal o generalizada, cruces arteriovenosos). El grado de retinopatía fue evaluado de acuerdo con la clasificación de HTA y arterosclerosis. El grado de retinopatía en este estudio se definió: Grado I: (leve estrechez arteriolar generalizada) y / o Grado II (estrechez focal definitiva y cruces arteriovenosos). La presencia de otras características, como hemorragia retiniana y exudado, microaneurismas y edema de papila se tomaron en cuenta a pesar de no constituir una lesión arteriolar en sí.
Analítica: colesterol, triglicéridos, glucemia y niveles de homocisteína (hiperhomocisteinemia: >15.09 micromoles/l.
Resultados: la edad promedio de los pacientes fue de 43.1 +/-7.9 años. De los 243 sujetos, 159 (65.4 %) eran de sexo masculino, 114 (46.9 %) fumadores; 71 (29.2 %) tenían HTA, 77 (32.6 %) sobrepeso y 5 (2.1 %) eran diabéticos.
La prevalencia total de retinopatía fue de 37.4 % y el grado de retinopatía II fue de 16.2 %. Los sujetos con grado I y II de retinopatía eran significativamente mayores y tenían altos niveles de IMC, presión arterial sistólica y glucemia en ayunas; comparados con aquellos sin retinopatía.
Los resultados mostraron que los niveles de homocisteína se correspondieron en forma proporcional al hábito de fumar, mostrando: niveles de 11.5 vs. 11.2 vs. 17.6 en sujetos sin daño arteriolar (como grupo control), grados I y II de retinopatía respectivamente. De todas maneras, el análisis demostró que el consumo de cigarrillos, el sexo y la presencia de HTA fueron determinantes independientes de los niveles de homocisteína en plasma.
Como todos los fumadores eran de sexo masculino, se excluyeron a las mujeres, luego de esto los análisis mostraron que había diferencias significativas en los niveles de homocisteína (15.6 % vs 12.4 %) y la prevalencia de grado II de retinopatía (25.4 % vs 9.3 %) pero sin diferencias en la presencia de retinopatía en general entre fumadores y no fumadores.
Finalmente, se vio que el hábito de fumar era un predictor más consistente que la hiperhomocisteinemia para la presencia de retinopatía grado II. El estudio muestra que el fumar se relacionó con niveles altos de homocisteína en plasma en sujetos con retinopatía grado II, y que podría contribuir independientemente a la progresión de la retinopatía arteriolar.
Dra. Lorena Zanone
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